Paciente el mar,
distraído de nuestras sílabas;
anda anfitrión
del momento,
con aroma de sal.
A nuestros mundos lejanos
les dimos la espalda;
a los peces en la roca,
migajas de ayer y verdad.
Entrando en las nubes,
sin aviso, tus manos,
a taparme los ojos...
y un velero a lo lejos,
ovaciona nuestro beso.
El mar... aburrido
se cambió los zapatos;
era tarde, y él, terco;
fue azul verde,
y ahora azuloso negro.
Y su adiós en bamboleos,
tumbó sin querer tu reflejo;
¡Por ser inmenso
no le doy un escarmiento!.
Refunfuñador el chaperón,
que guardó "plano"...
nuestro secreto.
distraído de nuestras sílabas;
anda anfitrión
del momento,
con aroma de sal.
A nuestros mundos lejanos
les dimos la espalda;
a los peces en la roca,
migajas de ayer y verdad.
Entrando en las nubes,
sin aviso, tus manos,
a taparme los ojos...
y un velero a lo lejos,
ovaciona nuestro beso.
El mar... aburrido
se cambió los zapatos;
era tarde, y él, terco;
fue azul verde,
y ahora azuloso negro.
Y su adiós en bamboleos,
tumbó sin querer tu reflejo;
¡Por ser inmenso
no le doy un escarmiento!.
Refunfuñador el chaperón,
que guardó "plano"...
nuestro secreto.