Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
CON UN CLAVO EN LOS PIES
---------------------------------------------------------------------------------------
La vida transcurre lenta, lenta,
la nieve cae muy suave
y al ruido de los cinceles,
lo transforma en susurro,
… en letanías de ave.
El viento avanza despacio,
lento también la recorre,
con zumbidos de mil naves,
con quejidos de mil celos,
… de mil voces,
en mil claves.
La lluvia ahí, en otro tiempo,
también cae lenta, lenta,
a veces quizá sin ira,
pero así también sedienta,
de transformarse como esbirra,
en su ira repleta
… en tragedia,
en tormenta.
El sol sale y se esconde,
con el rostro de llamas, en rabia;
rojo, púrpura, de donde,
se enrojeció su labia,
de tanto vociferar,
su hermoso descontento.
De tanto oscuro alumbrar,
de apagar metrallas,
vigilar,
de entibiar los vientos
y con las nubes,
eclipsar batallas.
La tierra que nos soporta,
se transforma en cieno,
con las aguas lentas, serenas
y los aguaceros.
Y se ensucia
con los desperdicios,
de tachos y de papeles
paganos y sacro-santos
papelero, tras papelero.
Y gime y suplica a gritos,
en lastimoso concierto,
superar su desagrado,
… su desacierto
Son los miles de clavos,
que los aires
a los yerros;
al mármol, las rosas, la vida,
los cerros;
clavaron en tal elementos,
en los ojos,
… y en los perros.
Y cuando desperté a la vida,
un clavo formó aquí adentro,
mi cuna gris y mullida,
que me inculcó en sentimiento.
Y contigo,
éste clavo se hizo grande,
más grande que esas vidas,
más grande que un universo.
… Más que un te quiero:
se hizo un te amo,
… se hizo un te espero.
&&&&&&
---------------------------------------------------------------------------------------
La vida transcurre lenta, lenta,
la nieve cae muy suave
y al ruido de los cinceles,
lo transforma en susurro,
… en letanías de ave.
El viento avanza despacio,
lento también la recorre,
con zumbidos de mil naves,
con quejidos de mil celos,
… de mil voces,
en mil claves.
La lluvia ahí, en otro tiempo,
también cae lenta, lenta,
a veces quizá sin ira,
pero así también sedienta,
de transformarse como esbirra,
en su ira repleta
… en tragedia,
en tormenta.
El sol sale y se esconde,
con el rostro de llamas, en rabia;
rojo, púrpura, de donde,
se enrojeció su labia,
de tanto vociferar,
su hermoso descontento.
De tanto oscuro alumbrar,
de apagar metrallas,
vigilar,
de entibiar los vientos
y con las nubes,
eclipsar batallas.
La tierra que nos soporta,
se transforma en cieno,
con las aguas lentas, serenas
y los aguaceros.
Y se ensucia
con los desperdicios,
de tachos y de papeles
paganos y sacro-santos
papelero, tras papelero.
Y gime y suplica a gritos,
en lastimoso concierto,
superar su desagrado,
… su desacierto
Son los miles de clavos,
que los aires
a los yerros;
al mármol, las rosas, la vida,
los cerros;
clavaron en tal elementos,
en los ojos,
… y en los perros.
Y cuando desperté a la vida,
un clavo formó aquí adentro,
mi cuna gris y mullida,
que me inculcó en sentimiento.
Y contigo,
éste clavo se hizo grande,
más grande que esas vidas,
más grande que un universo.
… Más que un te quiero:
se hizo un te amo,
… se hizo un te espero.
&&&&&&
Última edición: