El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Ya hemos cruzado por delante de los juzgados
sin darles parte de nuestra pena.
Atravesado salas de hospitales,
donde la postergación se apila.
Intentamos simplemente,
no pedirle al otro lo que nosotros no realizamos.
Ya hemos comprendido
que justicia en este mundo es tan sólo,
que todo lo que nace, muere,
sin mayor escalafón ni mérito.
Ya hemos dado lo mejor.
Lo necesario,
lo que teníamos, mucho o poco.
Lo que nos costará recuperar horrores,
y aún siguen pateándonos en el suelo.
Preguntándonos intimidades.
Revisándonos la identidad,
y los bolsillos.
Hasta ellos desconocen su orden de que seamos nadie.
Nos buscan,
quién sabe por qué.
He llegado a pensar
que estamos malditos por la suerte
Intentan acorralarnos,
que nos desanimemos.
Que contestemos con furia,
para poder molernos de una buena vez a palos.
Van de discurso en discurso.
De televisor en televisor,
de ciudad en ciudad,
de puerta en puerta
preguntando con rabia a sus aliados
si no han visto a un hombre que sonríe.
sin darles parte de nuestra pena.
Atravesado salas de hospitales,
donde la postergación se apila.
Intentamos simplemente,
no pedirle al otro lo que nosotros no realizamos.
Ya hemos comprendido
que justicia en este mundo es tan sólo,
que todo lo que nace, muere,
sin mayor escalafón ni mérito.
Ya hemos dado lo mejor.
Lo necesario,
lo que teníamos, mucho o poco.
Lo que nos costará recuperar horrores,
y aún siguen pateándonos en el suelo.
Preguntándonos intimidades.
Revisándonos la identidad,
y los bolsillos.
Hasta ellos desconocen su orden de que seamos nadie.
Nos buscan,
quién sabe por qué.
He llegado a pensar
que estamos malditos por la suerte
Intentan acorralarnos,
que nos desanimemos.
Que contestemos con furia,
para poder molernos de una buena vez a palos.
Van de discurso en discurso.
De televisor en televisor,
de ciudad en ciudad,
de puerta en puerta
preguntando con rabia a sus aliados
si no han visto a un hombre que sonríe.
::.