chc
Christian
A Rosana
Nadie puso tus ojos
al servicio ad honorem de mis necesidades,
sin embargo el pecho y los brazos,
las manos, y hasta la espalda
están bordadas con la cálida letra manuscrita
que deja tu confiada mirada,
y yo soy una especie de best seller,
sin valor comercial ni popular,
pero con un olor inconfundible
a qué más puedo necesitar.
Nadie puso tus ojos
al servicio ad honorem de mis necesidades,
sin embargo el pecho y los brazos,
las manos, y hasta la espalda
están bordadas con la cálida letra manuscrita
que deja tu confiada mirada,
y yo soy una especie de best seller,
sin valor comercial ni popular,
pero con un olor inconfundible
a qué más puedo necesitar.