...nInE_mOrEnA
Poeta recién llegado
Cuando abres tu corazón
y dejas atrás el dolor
sólo la tranquilidad es la señal
de que todo cambió.
No basta con sufrir,
ni mucho menos llorar,
sólo cuenta lo que aprendiste
de este amargo soñar.
Muchas cosas he intentado decir
y todas me llevan a la misma conclusión,
tu siempre harás parte de mí
aunque me hayas herido sin razón.
Traté de alzar la voz,
de que todos escucharan lo que mi desolada alma tenía para decir
pero sólo hallé un mar de soledades
y almas invisibles,
incapaces de interpretar el isgnificado de mis palabras.
Y aún en la distancia
puedo decir que te quiero,
te extraño, que di todo de mí
para mantenerte a mi lado
pero no puedo pretender hacerte mi esclavo
Esclava yo de mis pensamientos,
de mi amor por tí
culpable yó, por entregar demasiado
y recibir muy poco.
Mi amor desmedido y mis ansias de tí
fueron mi pecado más dulce y tortuoso.
Y ahora desde la distancia
puedo gritar que habitas en mi cabeza
que el sonido de tu voz es como una dulce melodía
que no para de sonar,
y tus recuerdos son mi razón de existir.
y dejas atrás el dolor
sólo la tranquilidad es la señal
de que todo cambió.
No basta con sufrir,
ni mucho menos llorar,
sólo cuenta lo que aprendiste
de este amargo soñar.
Muchas cosas he intentado decir
y todas me llevan a la misma conclusión,
tu siempre harás parte de mí
aunque me hayas herido sin razón.
Traté de alzar la voz,
de que todos escucharan lo que mi desolada alma tenía para decir
pero sólo hallé un mar de soledades
y almas invisibles,
incapaces de interpretar el isgnificado de mis palabras.
Y aún en la distancia
puedo decir que te quiero,
te extraño, que di todo de mí
para mantenerte a mi lado
pero no puedo pretender hacerte mi esclavo
Esclava yo de mis pensamientos,
de mi amor por tí
culpable yó, por entregar demasiado
y recibir muy poco.
Mi amor desmedido y mis ansias de tí
fueron mi pecado más dulce y tortuoso.
Y ahora desde la distancia
puedo gritar que habitas en mi cabeza
que el sonido de tu voz es como una dulce melodía
que no para de sonar,
y tus recuerdos son mi razón de existir.