cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sosteniendo el cráneo de Yorick
me pregunto si es él quien me sostiene.
Las arcadas involuntarias
que llegan después de cada medicación
me impulsan a creer que todo es un epitafio.
En cada episodio y en cada versar
se aglutinan las interrogantes.
Veo como se mecen los abetos
y se deshojan a destiempo sus ramas
bien cierto es que el clima los ha fregado.
Se quejan se están quejando los árboles.
Yo por medicamentos, ellos por el infierno del aire.
Ya con mi mente
de nuevo en la habitación, suspirando por la intravenosa,
me dan ganas de mentarme la herencia
y sumergirme en cavilaciones interminables.
Llegar a conclusiones espantosas
de tangentes maquinadas
entre pólvora de cobardes
y filos japoneses, honorables.
me pregunto si es él quien me sostiene.
Las arcadas involuntarias
que llegan después de cada medicación
me impulsan a creer que todo es un epitafio.
En cada episodio y en cada versar
se aglutinan las interrogantes.
Veo como se mecen los abetos
y se deshojan a destiempo sus ramas
bien cierto es que el clima los ha fregado.
Se quejan se están quejando los árboles.
Yo por medicamentos, ellos por el infierno del aire.
Ya con mi mente
de nuevo en la habitación, suspirando por la intravenosa,
me dan ganas de mentarme la herencia
y sumergirme en cavilaciones interminables.
Llegar a conclusiones espantosas
de tangentes maquinadas
entre pólvora de cobardes
y filos japoneses, honorables.