roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Te prefiero distante
En el remanso de la vida
Dibujando ilusiones
Que solo tú entiendes,
Caminando caminos
Que solo tú caminas
Con la mirada de siempre.
Que el espejo de tu alma
Revolotee por los montes
Dance con las mariposas
Que las cosas hermosas
En tus manos
Se vuelvan maravillosas
Si yo cambie tu vida
Hace mil ochocientos días
Me diste la magia de tu amor
y luego en el latir de un suspiro
Corte de tajo toda aspiración
Prefiero estar en la distancia
Amándote como siempre
Y con la secreta esperanza
De un tiempo mejor.
Por qué el amor nos cambia
Nos redime y nos conforta
Por eso cada día renuncio
A estar contigo
Pero no a llevarte conmigo.
Por eso me duele ver tus ojos
En tus mañanas huérfanas
De tu propio sol.
Estoy aprendiendo a sentirte
En la brisa de mis años
Por eso ya no lloro
Por eso ya no sufro
Porque si tu felicidad
Está lejos de mis ojos
Y del toque de mis manos
Si tu felicidad
Solo es el recuerdo
de la historia que no se escribió
Por eso te espero callado
Siempre soñando sin ilusión
Y no importa mi camino
El amor y el destino
Solo importa tu corazón.
Por favor no te abandones
Yo solo te mirare pasar
No hablare ni bajare estrellas
Por qué las baje todas
Mi firmamento esta obscuro
Y hoy ya no son siete mares
Los que hasta ti debo cruzar
Ya no puedo buscarte en las auroras
Porque al final si te encontré
Ahora solo tengo el recuerdo
Y la magia de mis versos
Para estar contigo,
Para llorar contigo nuestra eternidad.
En el remanso de la vida
Dibujando ilusiones
Que solo tú entiendes,
Caminando caminos
Que solo tú caminas
Con la mirada de siempre.
Que el espejo de tu alma
Revolotee por los montes
Dance con las mariposas
Que las cosas hermosas
En tus manos
Se vuelvan maravillosas
Si yo cambie tu vida
Hace mil ochocientos días
Me diste la magia de tu amor
y luego en el latir de un suspiro
Corte de tajo toda aspiración
Prefiero estar en la distancia
Amándote como siempre
Y con la secreta esperanza
De un tiempo mejor.
Por qué el amor nos cambia
Nos redime y nos conforta
Por eso cada día renuncio
A estar contigo
Pero no a llevarte conmigo.
Por eso me duele ver tus ojos
En tus mañanas huérfanas
De tu propio sol.
Estoy aprendiendo a sentirte
En la brisa de mis años
Por eso ya no lloro
Por eso ya no sufro
Porque si tu felicidad
Está lejos de mis ojos
Y del toque de mis manos
Si tu felicidad
Solo es el recuerdo
de la historia que no se escribió
Por eso te espero callado
Siempre soñando sin ilusión
Y no importa mi camino
El amor y el destino
Solo importa tu corazón.
Por favor no te abandones
Yo solo te mirare pasar
No hablare ni bajare estrellas
Por qué las baje todas
Mi firmamento esta obscuro
Y hoy ya no son siete mares
Los que hasta ti debo cruzar
Ya no puedo buscarte en las auroras
Porque al final si te encontré
Ahora solo tengo el recuerdo
Y la magia de mis versos
Para estar contigo,
Para llorar contigo nuestra eternidad.