Julius 1200
Poeta fiel al portal
Apresúrate a ganar si la condena fue culposa.
Cuando el diluvio atronó con relámpagos
se abrieron tus pechos incandescentes de cuarzo.
El calendario marcaba las horas en el reloj mustio.
Las aureolas del espejismo tradujeron los mensajes.
No cabía que padecieras ostracismo en la celda de cristal.
Ganar esa batalla para conseguir la sinceridad en desuso.
Pero la compasión sólo da patadas debajo de los pupitres.
Lustrados con tapas de revistas y recortes viejos de diarios.
Bucear el fondo marino sin escafandra mejora los crutaceos.
Con ansiedad dibujo tu bello rostro en tu cabeza rapada.
Tus ojos traviesos me invitan a la soledad del Arlequín.
Sería preferible perfumar tu desnudez con pétalos de rosas.
Cubriré mis dedos desgastados cuando aplique el pincel.
Si te doy un beso el viento húmedo se cuela con las hojas secas.
Será inolvidable como el beso que te dí al internarte ayer.
Cuando el diluvio atronó con relámpagos
se abrieron tus pechos incandescentes de cuarzo.
El calendario marcaba las horas en el reloj mustio.
Las aureolas del espejismo tradujeron los mensajes.
No cabía que padecieras ostracismo en la celda de cristal.
Ganar esa batalla para conseguir la sinceridad en desuso.
Pero la compasión sólo da patadas debajo de los pupitres.
Lustrados con tapas de revistas y recortes viejos de diarios.
Bucear el fondo marino sin escafandra mejora los crutaceos.
Con ansiedad dibujo tu bello rostro en tu cabeza rapada.
Tus ojos traviesos me invitan a la soledad del Arlequín.
Sería preferible perfumar tu desnudez con pétalos de rosas.
Cubriré mis dedos desgastados cuando aplique el pincel.
Si te doy un beso el viento húmedo se cuela con las hojas secas.
Será inolvidable como el beso que te dí al internarte ayer.