Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
Condenada al exilio
Excluida de tu vida, enajenada de tus circunstancias,
encarcelada fuera de los limites de tu alma.
Así me he quedado y no por la geografía o las distancias
que nos separan sino porque he sido condenada
¡Condenada y sentenciada!
a vivir sin tu aire, a sustentarme sin tu aliento
a condenar mis sueños a morir en agonía
mientras este amor que de mi ser se apoderó
y vive no sólo dentro de corazón, fue mi motivo para vivir.
!Hoy lo escuho gemir, notas que desgarran mi sentir!
¡Va muriendo siento que agoniza lentamente
percibo que lo hará eternamente!
¡Lo hace día tras día¡
Y entre suspiros y sollozos siento que se me escapa la vida
una que suplique fuera extendida para amarte hasta la eternidad de mis días
y aun en el cielo el día que muriera como un ángel seguir amándote.
¡Es tan fuerte y tan grande este dolor que me faltan fuerzas
para alimentarme de mis famélicas ilusiones, de mis atrevidas fantasías,
ellas ya no iluminan mis ojos con ese brillo especial que reflejaba mi mirada
cuando tan sólo te pensaba, cuando a ti yo te soñaba y te deseaba!
¡El luto de mi alma se hace eco en el tapiz de mi piel!
¡El frio de la soledad de tu ausencia ,cala mis huesos
y convierte el fuego de mi sangre en hielo al saber que nunca serás mío,
que nunca seré tuya y que este amor va pereciendo y lo va haciendo
acompañado de mi alma, reduciendo mi vida a tus sombras y cenizas.
¡Porque me excluiste me marginaste al exilio de tus sentimientos!
Última edición:
::=Himinglaeva;1986425]