SALDIO CORAL
Poeta recién llegado
Curaste mis heridas
pero simultáneamente
me condenaste a pensarte
cada segundo;
tu imagen hizo de mi mente
su alcoba y no acepta
vacacionar afuera
aunque sea por un momento.
Fallidos intentos de alejar
mi mirada de tí
son mi hoja de vida,
nada funciona en contra de eso;
hasta hago grandes esfuerzos
para mantenerme cuerdo,
aunque creo que ya estoy loco.
Aún recuerdo el momento
en que llegaste a mi vida;
no logré proteger mi corazón
a tiempo;
como torbellino destruiste
mis planes, me aprisionaste
cual cazadora furtiva.
Nunca creí enamorarme
tan demencialmente;
¿Cómo iba a imaginar
que tu belleza fuera tan seductora
que me obligaría a entregarte
mi corazón sin suspicacia
y sin reservas;
aún hasta mi vida entera?
¿Cómo sospechar
de tal mirada delicada?
... hoy..., me matas
cada vez que me miras.
pero simultáneamente
me condenaste a pensarte
cada segundo;
tu imagen hizo de mi mente
su alcoba y no acepta
vacacionar afuera
aunque sea por un momento.
Fallidos intentos de alejar
mi mirada de tí
son mi hoja de vida,
nada funciona en contra de eso;
hasta hago grandes esfuerzos
para mantenerme cuerdo,
aunque creo que ya estoy loco.
Aún recuerdo el momento
en que llegaste a mi vida;
no logré proteger mi corazón
a tiempo;
como torbellino destruiste
mis planes, me aprisionaste
cual cazadora furtiva.
Nunca creí enamorarme
tan demencialmente;
¿Cómo iba a imaginar
que tu belleza fuera tan seductora
que me obligaría a entregarte
mi corazón sin suspicacia
y sin reservas;
aún hasta mi vida entera?
¿Cómo sospechar
de tal mirada delicada?
... hoy..., me matas
cada vez que me miras.