carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo estoy aquí, Mr. Dwight David,
yo, que soy eisenhoweriano,
espartano y prusiano cual Von Clausewitz
y creo en la Guerra Total y en fumigar
las moscas; no te mueras así,
no seas hipercardíaco.
No creas que yo desobezco.
Yo envié la Guardia Nacional a Little Rock,
¿recuerdas? en el fondo, como tú,
yo digo «¡Sea la nación primero!»
No que yo odiara a nueve niños negros,
pero no me gustan que jueguen en mi casa,
que hagan ruido, que molesten al blanco.
Que se eduquen, sí, pero junto a los suyos,
no en los barrios del anglo y el judaico.
Yo soy republicano de los buenos.
Me duele verte enfermo, casi muerto.
Estoy pendiente a todo lo que haces.
«¡No me gusta esta Era de junkies,
wackos, maníacos y rockeros!»
Yo te envié una carta, aquella que decía
¡Vamos a invadir a Egipto!
El Canal de Suez fue tomado.
Tendríamos que habérselos quitado
y tú no hicíste caso...
Inglaterra, Francia e Israel nos convocaron
a poner vergüenza a esos negros de Egipto,
sarracenos; yo te escribí, «no cedas a los rusos».
Se quedarán con Hungría y eso no es bueno;
es que ya estás viejo, me parece,
y te pareces a Truman, el demócrata blando.
VI. Condolencias de Donald Davidson
Don't bluster. Don't flourish a revolver,
and never draw unless you intend to shoot:
Theodore Roosevelt, 1900.
Yo estoy aquí, Ike,
más veloz que el Sputnik de los rusos,
sin ningún chantaje de palabras,
yo soy como vaquero, arma en mano,
y te prometo acabar a esos salvajes
con un Gran No al masón,
a los bígamos promiscuos,
a los que posan como sindicalistas
y se oponen al progreso,
a los que piden actas anti-injuctions.
Yo sí creo como tú:
«Lyndon Johnson is a small man.
He hasn't got the depth of mind
nor the breath of vision to carry
great responsability. He's superficial
and opportunistic1K.
Hagamos caso al hustler Malcolm X,
¿no dice él que somos los hijos del demonio
y que la integración es error legal
y falso fundamento?, pues sí, jamás.
Le tomo la palabra.
No viviremos en paz
los ángeles y diablos.
Yo aprendí de Francis Parkman
muchas cosas: «Indians are untrustworthy savages
and Catholics by nature undemocratic»;
los árabes me llenan de piedritas el hígado.
En la cárcel por vida se regocija un asesino
que habría ejecutado yo, con propias manos.
Sirhan Sirhan mató a Bob Kennedy
y tú estabas en cama, pensando si morirte
y si es justo dar apoyo a Israel,
o si es moral hacerlo; por simples cosas
un árabe en América viene y mata.
¿No es absurdo?
Vamos a buscar la Mano Dura,
un águila de veras que tenga tus arrojos.
Vamos a traer la Guerra en Grande
y no ha de quedar salvaje vivo.
VII. Caínes
... to give way to every lust
and make a trial of every thing...
Desde el celo de una penumbra,
aún sin perdón atravesado,
los caínes asaltan al ser que va en camino.
La ley es su alegato de impune prevalencia.
Chingaqueditos, te besan la mejilla;
siquitrillados, te roban tu alimento.
Te asesinan al lado de tus frutos.
Los caínes edifican a Don Nadie.
Al desorden lo llaman su gobierno;
a tus espaldas, sobre el Orden vomitan
y escarnecen; pero, sólo por monedas,
te sacan el cuchillo, cara a cara,
o prometen la gloria del Sublime.
4-11-1986
VIII.
The poofy poppers
A mis pies vencido está el reposo.
La guerra que comienza es otra
de tus invenciones, la peor de ellas
porque ahora los enemigos los buscas
en tu casa y les llamas tus acogidos,
tus inmigrantes peligrosos,
tus ingratos, tus traidores,
la Amenaza Roja en tus habitaciones.
Ahora me espías con esos ojos
que son cuervos que han comido
mis ojos que a tí sólo miraban
clamando por tu falta de ternura.
A tu escote se iban extasiados,
a tus curvas y silueta llamaban
la Hermosura, a tu pelo tuvieron
como un manto recortado
de los cielos claros, a veces de la noche.
Tú eras la estrella del Norte.
Hoy: el luto
y la rabia que persigue,
al inventarse comunistas en el monte,
anarcos en las calles, delincuentes
que circulan en tu axila porque son,
por tí llamados,
«poofy poppers».
17-2-1990
________
Del libro inédito «Memorias de la contracultura»
yo, que soy eisenhoweriano,
espartano y prusiano cual Von Clausewitz
y creo en la Guerra Total y en fumigar
las moscas; no te mueras así,
no seas hipercardíaco.
No creas que yo desobezco.
Yo envié la Guardia Nacional a Little Rock,
¿recuerdas? en el fondo, como tú,
yo digo «¡Sea la nación primero!»
No que yo odiara a nueve niños negros,
pero no me gustan que jueguen en mi casa,
que hagan ruido, que molesten al blanco.
Que se eduquen, sí, pero junto a los suyos,
no en los barrios del anglo y el judaico.
Yo soy republicano de los buenos.
Me duele verte enfermo, casi muerto.
Estoy pendiente a todo lo que haces.
«¡No me gusta esta Era de junkies,
wackos, maníacos y rockeros!»
Yo te envié una carta, aquella que decía
¡Vamos a invadir a Egipto!
El Canal de Suez fue tomado.
Tendríamos que habérselos quitado
y tú no hicíste caso...
Inglaterra, Francia e Israel nos convocaron
a poner vergüenza a esos negros de Egipto,
sarracenos; yo te escribí, «no cedas a los rusos».
Se quedarán con Hungría y eso no es bueno;
es que ya estás viejo, me parece,
y te pareces a Truman, el demócrata blando.
VI. Condolencias de Donald Davidson
Don't bluster. Don't flourish a revolver,
and never draw unless you intend to shoot:
Theodore Roosevelt, 1900.
Yo estoy aquí, Ike,
más veloz que el Sputnik de los rusos,
sin ningún chantaje de palabras,
yo soy como vaquero, arma en mano,
y te prometo acabar a esos salvajes
con un Gran No al masón,
a los bígamos promiscuos,
a los que posan como sindicalistas
y se oponen al progreso,
a los que piden actas anti-injuctions.
Yo sí creo como tú:
«Lyndon Johnson is a small man.
He hasn't got the depth of mind
nor the breath of vision to carry
great responsability. He's superficial
and opportunistic1K.
Hagamos caso al hustler Malcolm X,
¿no dice él que somos los hijos del demonio
y que la integración es error legal
y falso fundamento?, pues sí, jamás.
Le tomo la palabra.
No viviremos en paz
los ángeles y diablos.
Yo aprendí de Francis Parkman
muchas cosas: «Indians are untrustworthy savages
and Catholics by nature undemocratic»;
los árabes me llenan de piedritas el hígado.
En la cárcel por vida se regocija un asesino
que habría ejecutado yo, con propias manos.
Sirhan Sirhan mató a Bob Kennedy
y tú estabas en cama, pensando si morirte
y si es justo dar apoyo a Israel,
o si es moral hacerlo; por simples cosas
un árabe en América viene y mata.
¿No es absurdo?
Vamos a buscar la Mano Dura,
un águila de veras que tenga tus arrojos.
Vamos a traer la Guerra en Grande
y no ha de quedar salvaje vivo.
VII. Caínes
... to give way to every lust
and make a trial of every thing...
Desde el celo de una penumbra,
aún sin perdón atravesado,
los caínes asaltan al ser que va en camino.
La ley es su alegato de impune prevalencia.
Chingaqueditos, te besan la mejilla;
siquitrillados, te roban tu alimento.
Te asesinan al lado de tus frutos.
Los caínes edifican a Don Nadie.
Al desorden lo llaman su gobierno;
a tus espaldas, sobre el Orden vomitan
y escarnecen; pero, sólo por monedas,
te sacan el cuchillo, cara a cara,
o prometen la gloria del Sublime.
4-11-1986
VIII.
The poofy poppers
A mis pies vencido está el reposo.
La guerra que comienza es otra
de tus invenciones, la peor de ellas
porque ahora los enemigos los buscas
en tu casa y les llamas tus acogidos,
tus inmigrantes peligrosos,
tus ingratos, tus traidores,
la Amenaza Roja en tus habitaciones.
Ahora me espías con esos ojos
que son cuervos que han comido
mis ojos que a tí sólo miraban
clamando por tu falta de ternura.
A tu escote se iban extasiados,
a tus curvas y silueta llamaban
la Hermosura, a tu pelo tuvieron
como un manto recortado
de los cielos claros, a veces de la noche.
Tú eras la estrella del Norte.
Hoy: el luto
y la rabia que persigue,
al inventarse comunistas en el monte,
anarcos en las calles, delincuentes
que circulan en tu axila porque son,
por tí llamados,
«poofy poppers».
17-2-1990
________
Del libro inédito «Memorias de la contracultura»
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