Nommo
Poeta veterano en el portal
Me piden que me vaya...
A la playa.
Puesto que, a estas alturas,
no tiene sentido,
proseguir mi andadura,
en esta carrera de relevos;
he de pasar el testigo,
a otros atletas jamaicanos;
Y proseguir mis estudios,
al piano.
Abandonar los cien metros lisos.
Y dedicarme a jugar al fútbol.
Diría Usaín Bolt, o incluso
Barack-Husseín Obama,
al respecto del pato Dónald.
Cua, cua, cualquiera sabe.
Pero resulta que sigo aprendiendo,
a tolerarme; cosa grata,
mas no de manera instantánea,
sino que hay una educación,
en cuanto a valores,
de por medio;
¡ No es ilícito tenerse en cuenta !
No es Pecado amarse, uno,
a solas.
¿ Qué te agrada a ti ?
¿ Lasaña florentina,
hecha al horno ?
Y no sólo instrucción,
que aúpa conocimientos,
dentro de una mochila,
llena de libros de texto,
y cuadernos, para tomar apuntes.
¡ Compensaciones !
Tecnología + Espiritualismo.
Derechos + Deberes.
Servicio + Justicia.
Docencia + Euforia.
Dicha educación sugiere
la aprehensión o captura,
de criterio suficiente,
o de sentido común, que al genio
disuada de causar calamidades.
El Dolor es más poderoso
que el Miedo.
Con lo cuál, autoridades
sanitarias, parece que ya
existían, antes de mi llegada;
incluso capitales de países,
deslumbrantes, en exceso,
que exhibían sus corpulentas
moles o edificios, solemnes,
monumentales.
Es decir,
que no puedo asegurar,
que mi nacimiento fuera
un hito histórico ineludible.
¿ La panacea ?
Antes bien, parecer ser,
que mi caso no es un caso
aislado; por haber tanto
joven chiquillo inexperto,
y aprendiz de la tolerancia.
¿ El idilio entre los niños
comiendo melón,
y la vieja
friendo huevos,
o del aguador de Sevilla,
con las Meninas de Diego
da Silva y Velázquez ?
Nos amoldaremos a Roosevelt,
y daremos la espalda a Hitler.
Nos lo mostró, ese camino,
Charlie Chaplin, en la Quimera
del Oro; y 15 años más tarde,
en El Gran Dictador.
El peluquero judío,
y el minero en Alaska.
Pero entiendo que es
sumamente delicado,
el papel teatral
tan genuino,
de Winston Churchill.
A la playa.
Puesto que, a estas alturas,
no tiene sentido,
proseguir mi andadura,
en esta carrera de relevos;
he de pasar el testigo,
a otros atletas jamaicanos;
Y proseguir mis estudios,
al piano.
Abandonar los cien metros lisos.
Y dedicarme a jugar al fútbol.
Diría Usaín Bolt, o incluso
Barack-Husseín Obama,
al respecto del pato Dónald.
Cua, cua, cualquiera sabe.
Pero resulta que sigo aprendiendo,
a tolerarme; cosa grata,
mas no de manera instantánea,
sino que hay una educación,
en cuanto a valores,
de por medio;
¡ No es ilícito tenerse en cuenta !
No es Pecado amarse, uno,
a solas.
¿ Qué te agrada a ti ?
¿ Lasaña florentina,
hecha al horno ?
Y no sólo instrucción,
que aúpa conocimientos,
dentro de una mochila,
llena de libros de texto,
y cuadernos, para tomar apuntes.
¡ Compensaciones !
Tecnología + Espiritualismo.
Derechos + Deberes.
Servicio + Justicia.
Docencia + Euforia.
Dicha educación sugiere
la aprehensión o captura,
de criterio suficiente,
o de sentido común, que al genio
disuada de causar calamidades.
El Dolor es más poderoso
que el Miedo.
Con lo cuál, autoridades
sanitarias, parece que ya
existían, antes de mi llegada;
incluso capitales de países,
deslumbrantes, en exceso,
que exhibían sus corpulentas
moles o edificios, solemnes,
monumentales.
Es decir,
que no puedo asegurar,
que mi nacimiento fuera
un hito histórico ineludible.
¿ La panacea ?
Antes bien, parecer ser,
que mi caso no es un caso
aislado; por haber tanto
joven chiquillo inexperto,
y aprendiz de la tolerancia.
¿ El idilio entre los niños
comiendo melón,
y la vieja
friendo huevos,
o del aguador de Sevilla,
con las Meninas de Diego
da Silva y Velázquez ?
Nos amoldaremos a Roosevelt,
y daremos la espalda a Hitler.
Nos lo mostró, ese camino,
Charlie Chaplin, en la Quimera
del Oro; y 15 años más tarde,
en El Gran Dictador.
El peluquero judío,
y el minero en Alaska.
Pero entiendo que es
sumamente delicado,
el papel teatral
tan genuino,
de Winston Churchill.
Última edición: