ríomar
Poeta recién llegado
En el tiempo y la distancia
que marco nuestras vidas,
jugamos distantes
entre el ocaso y la aurora.
Explorando los espacios
de un momento cautivo,
un suspiro alienta
la soledad en la esencia.
Todo aquel que se acerca
comparte momentos,
en la ausente presencia
de un amor conectado.
que marco nuestras vidas,
jugamos distantes
entre el ocaso y la aurora.
Explorando los espacios
de un momento cautivo,
un suspiro alienta
la soledad en la esencia.
Todo aquel que se acerca
comparte momentos,
en la ausente presencia
de un amor conectado.