Confesión al destino
No sabría que contestarle al destino
si me preguntara que es lo que siento por ti...
Tal vez debería confesarle que cada día cuando me despierto
mi primer pensamiento es para ti
y mi primera plegaria es para que el día te favorezca.
Me pregunto que harás, dónde estarás...
y me rocojo en un momento
donde vivo de sueños e ilusiones,
de un mundo que es sólo tuyo, sólo mío....
Pero un pestañear me trae a la realidad;
tú estas donde estas
y yo... yo sigo aquí, sin ti....
Y me levanto para comenzar un día en tu ausencia...
Sabiendo que una frase me hará recordarte,
una sonrisa desear tu boca
y una mirada tus ojos...
Más, si tuviera suerte y eso no pasara,
cuando revise que me falta por hacer un mi día,
recordaré el propósito de cada mañana.... olvidarte...