Ahora, cuando descanse
y mi mente se sosiegue,
tengo que contarte algo,
algo que mi pecho hiere,
que la sangre me va helando
y el corazón me retuerce,
abriré mi pensamiento
y te hablaré de un amor,
que como espina clavada
llevo sobre el corazón,
y el intentar arrancarla,
me destroza de dolor,
te contaré los recuerdos
de un amor que conocí,
que me ha marcado la vida
con el dolor y el sufrir,
y aunque quisiera olvidarlo,
lo llevo arraigado en mí,
te confesaré un amor,
que conocí antes que tú,
que ha destrozado mi cuerpo
y mermado mi salud,
que solo podré olvidar,
cuando vista mi ataúd,
comentaré como quise
a un amor tan indecente,
que me condenó en la vida,
al murmurar de las gentes
y aunque quisiera olvidarlo,
lo llevo siempre presente,
ahora, cuando descanse
y me revista de fuerza,
te confesaré un amor
que fue para mí tormenta,
pero que quiero encontrar
cuando traspaso mi puerta.
y mi mente se sosiegue,
tengo que contarte algo,
algo que mi pecho hiere,
que la sangre me va helando
y el corazón me retuerce,
abriré mi pensamiento
y te hablaré de un amor,
que como espina clavada
llevo sobre el corazón,
y el intentar arrancarla,
me destroza de dolor,
te contaré los recuerdos
de un amor que conocí,
que me ha marcado la vida
con el dolor y el sufrir,
y aunque quisiera olvidarlo,
lo llevo arraigado en mí,
te confesaré un amor,
que conocí antes que tú,
que ha destrozado mi cuerpo
y mermado mi salud,
que solo podré olvidar,
cuando vista mi ataúd,
comentaré como quise
a un amor tan indecente,
que me condenó en la vida,
al murmurar de las gentes
y aunque quisiera olvidarlo,
lo llevo siempre presente,
ahora, cuando descanse
y me revista de fuerza,
te confesaré un amor
que fue para mí tormenta,
pero que quiero encontrar
cuando traspaso mi puerta.