Miguel_Angel
Poeta recién llegado
Volviste
impertinente, hidalga y veloz
no hubo tiempo de guarecer
al corazón y a la razón
de tus manos y abrazos,
no hubo tino para decir o presentir
que no sería la última ni la primera
la vez que ahora me obliga
a escribirte estas líneas
cargadas de ti y muertas al nacer,
pero nadie ni nada
mejor que tú para hacerme a mi
la mejor versión de lo que se pueda,
nadie como tú
para hacerme feliz.
Y volviste
como nunca y como siempre
como el rayo que fulmina
sin querer
la candidez de una aburrida vida
y la solidez de una tumba,
para entender una vez más
la lección desaprendida,
qué al igual que una suma, me dice
que para recordarte y adorarte
necesito una palabra y menos de una mano
que se cobije en mi alma
como solo lo sabes hacer tú.
impertinente, hidalga y veloz
no hubo tiempo de guarecer
al corazón y a la razón
de tus manos y abrazos,
no hubo tino para decir o presentir
que no sería la última ni la primera
la vez que ahora me obliga
a escribirte estas líneas
cargadas de ti y muertas al nacer,
pero nadie ni nada
mejor que tú para hacerme a mi
la mejor versión de lo que se pueda,
nadie como tú
para hacerme feliz.
Y volviste
como nunca y como siempre
como el rayo que fulmina
sin querer
la candidez de una aburrida vida
y la solidez de una tumba,
para entender una vez más
la lección desaprendida,
qué al igual que una suma, me dice
que para recordarte y adorarte
necesito una palabra y menos de una mano
que se cobije en mi alma
como solo lo sabes hacer tú.