RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Como plumas volaron las piedras de una roca,
una lengua de polvo se extendía en la playa,
el pavoroso estruendo puso la sangre helada,
y el cuerpo sudoroso, que el miedo le provoca.
El cielo entristecido, se ocultaba de asombro
entre la espesa niebla que armaba una tormenta.
Una paloma triste, volaba descontenta,
al ver que su guarida se convirtió en escombro.
Confieso que he vivido momentos de tristeza
Confieso: con esfuerzo, le he ganado al dolor.
Muchas veces caído, jamás sentí flaqueza,
y del fondo salía como el gran triunfador.
Confieso que en mi larga y difícil travesía,
por campos virginales como un explorador,
un señor invisible me servía de guía,
y ese señor un día, descubrí ¡Que era Dios!.
Ramiro Ponce P.
una lengua de polvo se extendía en la playa,
el pavoroso estruendo puso la sangre helada,
y el cuerpo sudoroso, que el miedo le provoca.
El cielo entristecido, se ocultaba de asombro
entre la espesa niebla que armaba una tormenta.
Una paloma triste, volaba descontenta,
al ver que su guarida se convirtió en escombro.
Confieso que he vivido momentos de tristeza
Confieso: con esfuerzo, le he ganado al dolor.
Muchas veces caído, jamás sentí flaqueza,
y del fondo salía como el gran triunfador.
Confieso que en mi larga y difícil travesía,
por campos virginales como un explorador,
un señor invisible me servía de guía,
y ese señor un día, descubrí ¡Que era Dios!.
Ramiro Ponce P.
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