Bia
Poeta recién llegado
Me abrazas y en tus brazos se estremece mi cuerpo
me tienes deslumbrada, secuestrada por tu voz,
mi aliento se detiene y un suspiro escapa
para robarte un beso, mi apasionado amor…
Cuando tocas este fuego que acaricia mis entrañas,
el infierno se desata y solo escucho tu voz,
me abandono a tus brazos y ya sintiéndome lejana
se despierta el deseo que dormía en mi interior…
Me miras y tus ojos acarician mi alma,
tus palabras, despiertan la música en mi interior,
fue tu esencia, que pintó en mi la esperanza,
sepultando la angustia existencial de esta flor…
Por eso no quiero que te vayas, mi amor,
porque mi alma, es esa vasija rota, sin voz…
es el recuerdo dormido de la añoranza
que esconde en silencio, el dolor…
me tienes deslumbrada, secuestrada por tu voz,
mi aliento se detiene y un suspiro escapa
para robarte un beso, mi apasionado amor…
Cuando tocas este fuego que acaricia mis entrañas,
el infierno se desata y solo escucho tu voz,
me abandono a tus brazos y ya sintiéndome lejana
se despierta el deseo que dormía en mi interior…
Me miras y tus ojos acarician mi alma,
tus palabras, despiertan la música en mi interior,
fue tu esencia, que pintó en mi la esperanza,
sepultando la angustia existencial de esta flor…
Por eso no quiero que te vayas, mi amor,
porque mi alma, es esa vasija rota, sin voz…
es el recuerdo dormido de la añoranza
que esconde en silencio, el dolor…