Asklepios
Incinerando envidias
La escritura es un curioso proceso en el que, a través de la tinta constatamos, sin ningún rubor, la facilidad
con la que dejamos desembarcar abandonos repletos de tesoros y muchos de los inocentes descuidos de
nuestras olvidadizas memorias.
Su infinitud ofrece inmensidad de imperfectas reflexiones. También traiciones y perdones cansados, a la espera
de nadie sabe qué… Incluso sueños alguna vez quizás soñados…
Sea como sea, confieso seguir sintiéndome incapaz de vivir sin ella, a pesar de sus notables limitaciones…
Las mías son mucho, mucho mayores
con la que dejamos desembarcar abandonos repletos de tesoros y muchos de los inocentes descuidos de
nuestras olvidadizas memorias.
Su infinitud ofrece inmensidad de imperfectas reflexiones. También traiciones y perdones cansados, a la espera
de nadie sabe qué… Incluso sueños alguna vez quizás soñados…
Sea como sea, confieso seguir sintiéndome incapaz de vivir sin ella, a pesar de sus notables limitaciones…
Las mías son mucho, mucho mayores