Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Debo confesarme contigo
y decirte que he pecado de lujuria,
que he sentido tu cuerpo en mis brazos
y se me ha subido la temperatura.
Debo confesarme contigo
y contarte los pecados que he soñado en tu cama,
he amanecido con los labios dormidos
por la cantidad de besos que dejaron tu piel marcada.
Me he imaginado tu boca en mi pecho
arrastrándose mojando mi piel
y he gritado de manera indecente
que no te levantes, que sigas mujer.
Oye… son mis latidos que se aceleran por ti
y esta pasión que me da el verte desnuda
bajando hasta mi cintura
me pone a temblar y siento placer a morir.
Fíjate como mojas mi cuerpo
mientras pasas tu lengua y pierdo la razón,
llévame hasta la fatiga
y quítame la ropa que la tuya la quito yo.
Seamos dos salvajes en la cama
muérdeme hasta la conciencia,
vacíame de aire mientras miro en tu pierna
el tatuaje que se empapa mientras me amas.
y decirte que he pecado de lujuria,
que he sentido tu cuerpo en mis brazos
y se me ha subido la temperatura.
Debo confesarme contigo
y contarte los pecados que he soñado en tu cama,
he amanecido con los labios dormidos
por la cantidad de besos que dejaron tu piel marcada.
Me he imaginado tu boca en mi pecho
arrastrándose mojando mi piel
y he gritado de manera indecente
que no te levantes, que sigas mujer.
Oye… son mis latidos que se aceleran por ti
y esta pasión que me da el verte desnuda
bajando hasta mi cintura
me pone a temblar y siento placer a morir.
Fíjate como mojas mi cuerpo
mientras pasas tu lengua y pierdo la razón,
llévame hasta la fatiga
y quítame la ropa que la tuya la quito yo.
Seamos dos salvajes en la cama
muérdeme hasta la conciencia,
vacíame de aire mientras miro en tu pierna
el tatuaje que se empapa mientras me amas.