musador
esperando...
Os dejo aquí, con mi lamento,
la vaciedad de tantas horas,
desilusiones de canoras
semillas de mi pensamiento.
Ser a mi edad tan inmaduro
es para mí muy doloroso,
a veces veo deshonroso
el arraigar en suelo duro.
Tu oído entrena —me repito—
endecasílabos leyendo,
mas pasa el tiempo y poco aprendo:
en un soneto quedo frito.
En cierto músico que sordo
dio sus insignes sinfonías
busco consuelo de las frías
veladas en que versos bordo.
¿Habrá derecho —me pregunto—
a que haya habido alguna vez
alguien nadando como un pez
en el pantano de este asunto?
Hubo un tal Lope —me respondo—
tan grande que ni con perfidia
podrás copiarlo: con tu envidia
harás tu pozo más hediondo.
Cabe seguir en la arpillera
con toscos hilos de ternura
bordando versos sin premura
en tanto la pasión no muera.
la vaciedad de tantas horas,
desilusiones de canoras
semillas de mi pensamiento.
Ser a mi edad tan inmaduro
es para mí muy doloroso,
a veces veo deshonroso
el arraigar en suelo duro.
Tu oído entrena —me repito—
endecasílabos leyendo,
mas pasa el tiempo y poco aprendo:
en un soneto quedo frito.
En cierto músico que sordo
dio sus insignes sinfonías
busco consuelo de las frías
veladas en que versos bordo.
¿Habrá derecho —me pregunto—
a que haya habido alguna vez
alguien nadando como un pez
en el pantano de este asunto?
Hubo un tal Lope —me respondo—
tan grande que ni con perfidia
podrás copiarlo: con tu envidia
harás tu pozo más hediondo.
Cabe seguir en la arpillera
con toscos hilos de ternura
bordando versos sin premura
en tanto la pasión no muera.