laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Decididos los dos y, tratando de esquivar su soledad.
mutuamente se ofrecieron una oportunidad para amar,
compartiendo su profunda orfandad de sentimientos,
tomados de la mano iniciaron su camino a paso lento.
Inundados de expectativas sembraron su huerto,
con el viento a su favor esperaron verlo florecer.
obsequiándose recíprocas promesas de amor,
tiernas miradas susurraban... lo vamos a intentar.
Cada abrazo que el daba ortorgaba seguridad.
en el alma de quien cansada estaba de tanto llorar,
cada caricia recibida para él eran presentes.
logrando rescatar sentimientos ausentes.
Todo iba de menos a más Eros marcaba presencia.
ella puso todo su esfuerzo y fue ganando espacio,
en el corazón de quien decía lo tenía en agonía,
en silencio se adhirío en el como la noche y el día.
Hoy, son dos almas que renacen de las cenizas.
arriesgando todo se propusieron esparcir,
en el jardín de sus vidas simientes de ilusión,
cosechando frutos de felicidad y alegría.
En confianza, tomados de la mano se les ve pasar.
nunca sintieron dudas ni cesaron en su intento,
valió la pena iniciar su camino a paso lento,
hoy son dos almas que... gritan su amor al viento.
mutuamente se ofrecieron una oportunidad para amar,
compartiendo su profunda orfandad de sentimientos,
tomados de la mano iniciaron su camino a paso lento.
Inundados de expectativas sembraron su huerto,
con el viento a su favor esperaron verlo florecer.
obsequiándose recíprocas promesas de amor,
tiernas miradas susurraban... lo vamos a intentar.
Cada abrazo que el daba ortorgaba seguridad.
en el alma de quien cansada estaba de tanto llorar,
cada caricia recibida para él eran presentes.
logrando rescatar sentimientos ausentes.
Todo iba de menos a más Eros marcaba presencia.
ella puso todo su esfuerzo y fue ganando espacio,
en el corazón de quien decía lo tenía en agonía,
en silencio se adhirío en el como la noche y el día.
Hoy, son dos almas que renacen de las cenizas.
arriesgando todo se propusieron esparcir,
en el jardín de sus vidas simientes de ilusión,
cosechando frutos de felicidad y alegría.
En confianza, tomados de la mano se les ve pasar.
nunca sintieron dudas ni cesaron en su intento,
valió la pena iniciar su camino a paso lento,
hoy son dos almas que... gritan su amor al viento.