XANA
Poeta fiel al portal
Confieso que he vivido,
el corazón ya apenas
carga con su peso,
y, ahora, soy tan solo un nombre
que hiere mi memoria
como silenciosas sílabas
que hubiera caligrafiado la lluvia.
Y, ahora, solo tan solo un hombre,
imperfecto, sin apego, inmune
a la fugacidad de la belleza,
tratando de desandar cada paso
aún no sacrificado al olvido,
que busca reconocerse en cada amanecer
cegado por la luz de las mareas.
el corazón ya apenas
carga con su peso,
y, ahora, soy tan solo un nombre
que hiere mi memoria
como silenciosas sílabas
que hubiera caligrafiado la lluvia.
Y, ahora, solo tan solo un hombre,
imperfecto, sin apego, inmune
a la fugacidad de la belleza,
tratando de desandar cada paso
aún no sacrificado al olvido,
que busca reconocerse en cada amanecer
cegado por la luz de las mareas.