José Dionicio Benaventa
Poeta recién llegado
CONFINADO
¿Me preguntas por qué reclamo tu ausencia?
¿Me consuelas porque sientes lo mismo?,
Me ahoga tu partida, tu desgano, tu desamparo.
Me asfixia tu alejada presencia.
Irrigan mis venas la sangre dolorosa
de no esta contigo.
El plenilunio de mis designios
exhorta una miga
de tu dura ternura.
Quiebra el cristal de la pasión,
déjala que fenezca
sin furia ni hastío
en la fuente divina
de la tentación.
Abrasa mi indolencia,
colige mi afligido desespero,
arráncame del pecho
mi destrozado corazón
y arrójalo al fondo de tu
acorazada querencia.
Confínalo, destiérralo,
reclúyelo en la celda de tu abandono.
No temo sufrir desesperanza.
No pienso amordazar mi pensamiento.
No bajare la guardia
hasta encontrar tus ilusiones.
No quiero que se apague
el ardiente deseo
de perecer en tus brazos.
No dejes de mirar como lo haces.
No dimitas en tomarme de la mano.
No me niegues tu cálida sonrisa.
Muero por besar tus rosados labios
y estar eternamente abrazado a tu regazo.
Autor: José Dionicio Benaventa Mirabal (06-2009)
(El Poeta)