O retornar de la humareda puntiaguda
de el Quijote entre las moscas,
o arrastrar los cansancios y mohos
las playas a la luz de la lámpara
o esas bibliotecas fantasmales,
y cuando escarban los huesos sufridos
y cuando los cangrejos sacan algunas monedas de sus bolsillos…
y los dos ojos como dos disparos
y el burrito por los puentes abriendo camino a Belén,
y los peludos ojos que clamaban a los semáforos…
y como nuevos cielos saturados de…
como un sentir que recorren cientos de caballos,
he hervido tan feliz
y ahora ¿Cuál es la confluencia?