Tuti
Poeta veterano en el portal
El invierno reclama su cauce
-Los espacios- cerraron las puertas.
(Nada), nada bajo el anaquel del hambre
sólo miseria.
Y el ejercicio de vestir tus zapatos nos quedó grande
(es que tú, ni siquiera tenías para calzarte)
Expectantes viendo como tu dulzura
se vistió con necesidad de lo esencial
y mendigas -entonces mendigas-
una moneda que solo alcanza para comprarte una sonrisa.
El billete sucio limpia otras culpas y sigues de largo.
Reclamo,
¿acaso me doy cuenta que tengo más de lo que necesito?
-Me desprendo-, porque en este viaje nací desnuda,
pero, cómo nos cuesta ser el otro, aquél que por techo
rebusca cartones e inmuniza con lágrimas de desprecio
aquél de oportunidades negadas, aquél que miramos
(si es que miramos) y de entrada le estigmatizamos por no
vestir en forma decente-
¡Qué decencia la nuestra!
si al buscar evadirle impuesto a la conciencia
culpamos a los otros de nuestras propias bajezas.
Tomar partido?
Si, (eso dicen los que saben los de arriba)
Eso dicen los que en masa te llevan.
¿Partidos?...aceitada maquinaria de burocracia suelta.
¿Quién será el que mejor les representa?
Quién mejor que aquél a quien no le vendas tu conciencia.
Olvídate de la prebenda el mismo día de la contienda
Para vestir de altruistas empecemos desde adentro
vistamos la camiseta,
observemos el punto de equilibrio
unamos lo tuyo y mío en pos suyo.
Hilvanemos las redes de pesca
Aprendamos a derribar los muros de nuestra propia indolencia !
-Los espacios- cerraron las puertas.
(Nada), nada bajo el anaquel del hambre
sólo miseria.
Y el ejercicio de vestir tus zapatos nos quedó grande
(es que tú, ni siquiera tenías para calzarte)
Expectantes viendo como tu dulzura
se vistió con necesidad de lo esencial
y mendigas -entonces mendigas-
una moneda que solo alcanza para comprarte una sonrisa.
El billete sucio limpia otras culpas y sigues de largo.
Reclamo,
¿acaso me doy cuenta que tengo más de lo que necesito?
-Me desprendo-, porque en este viaje nací desnuda,
pero, cómo nos cuesta ser el otro, aquél que por techo
rebusca cartones e inmuniza con lágrimas de desprecio
aquél de oportunidades negadas, aquél que miramos
(si es que miramos) y de entrada le estigmatizamos por no
vestir en forma decente-
¡Qué decencia la nuestra!
si al buscar evadirle impuesto a la conciencia
culpamos a los otros de nuestras propias bajezas.
Tomar partido?
Si, (eso dicen los que saben los de arriba)
Eso dicen los que en masa te llevan.
¿Partidos?...aceitada maquinaria de burocracia suelta.
¿Quién será el que mejor les representa?
Quién mejor que aquél a quien no le vendas tu conciencia.
Olvídate de la prebenda el mismo día de la contienda
Para vestir de altruistas empecemos desde adentro
vistamos la camiseta,
observemos el punto de equilibrio
unamos lo tuyo y mío en pos suyo.
Hilvanemos las redes de pesca
Aprendamos a derribar los muros de nuestra propia indolencia !
::
::::