Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
me gusta escribirte en voz baja,
en otro nivel, como si las letras
musitaran el canto secreto de
las serpientes cuando están en celo,
como si tu piel las escuchara
y buscará el lugar certero para
que mis dedos las dibujen,
me gusta escribirte en silencio
para que no me comprendas
y tus ojos iluminen con su luz de azoro
las persianas, para que el precipicio
de tu boca se humedezca con los ecos
de mis letras que se arrastran al lugar
seguro de tu piel blanca como humo,
para que tu ombligo llore cuando
lo acentúen
y tus manos
y tus pies caigan rendidos a los bordes
de la cama y se santigüen ante
el sisear de mis palabras,
me gusta escribir a otro nivel
sobre tu piel para que tus palabras
de incoherencia rueden como frutas
de final de temporada,
hasta que la luz tus ojos zozobre
en una fiesta de fuegos de artificio..
Due 19.4.13 en una noche llena de estrellas
Nota 1. -¡Hola! ¿tienes serruchos?
-No. No tengo
-¿Y sierras?
-A las 9...
Nota 2. sepa usted, que cada vez que la nombro, cometo con alevosía, una poesía...
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