Duende nocturno
Poeta recién llegado
Corazón dolorido
Dolorido el llanto,
Lloro retorcido
Que arropa cual manto.
En esta oscura noche
De brumas negras
Y enorme derroche
De campanas sacras
Yo me alzo ávida
De miedos y pasiones
Cual sílfide rápida
Llena de temores.
Vuelo al horizonte,
Lejana línea dorada,
En busca de mi dote,
Triste y alterada.
Y no es esta noche favorable,
Y no es esta oscuridad que ampara.
Pues en mi vuelo incansable
Sueño con que yo el destino alcanzara.
¿Por qué desdicha atenazas
A esta pobre alma desgarbada?
¿Por qué tristeza impía
Me acosas de noche y de día?
¿No soy acaso merecedora
De la sabiduría reparadora?
¿No soy, si permitirme dejas,
Elegida de todas tus quejas?
Aquí en la soledad leal,
De mi eterna celda de cristal,
Confundo la mentira de lo real.
Dolorido el llanto,
Lloro retorcido
Que arropa cual manto.
En esta oscura noche
De brumas negras
Y enorme derroche
De campanas sacras
Yo me alzo ávida
De miedos y pasiones
Cual sílfide rápida
Llena de temores.
Vuelo al horizonte,
Lejana línea dorada,
En busca de mi dote,
Triste y alterada.
Y no es esta noche favorable,
Y no es esta oscuridad que ampara.
Pues en mi vuelo incansable
Sueño con que yo el destino alcanzara.
¿Por qué desdicha atenazas
A esta pobre alma desgarbada?
¿Por qué tristeza impía
Me acosas de noche y de día?
¿No soy acaso merecedora
De la sabiduría reparadora?
¿No soy, si permitirme dejas,
Elegida de todas tus quejas?
Aquí en la soledad leal,
De mi eterna celda de cristal,
Confundo la mentira de lo real.