Marisa
Poeta adicto al portal
Confusiones
Ese torbellino de ideas
que recorren mi mente
como un acelerado tormento,
eternamente vinculado
a mi ajetreo diario,
ese caminar sin regreso,
de un futuro inesperado.
Ese distraído equipaje
que va retrasando
nuestro dulce viaje,
y en el cual solo se ven
un par de madejas,
deshilvanándose al viento,
tal cual son, tal cual parecen.
Un sinuoso aliento de consuelo,
encuentras cada día al respirar,
en cambio el aire esta enrarecido
y no te deja que puedas volar.
Tras esas locas noches
de misterio singular,
con una gran luna llena,
presagiando la maldad,
alcanzan tal estado las mentes,
llegando hasta divagar.
Pensado en tantas promesas rotas,
tantas cosas pérdidas, que no volverán
o en los sueños que no alcanzaras,
casi llegas a perder el juicio
sintiendo gran ansiedad.
Pero hay que ser positivo
y nunca recordar,
las cosas tristes o amargas,
tratando de caminar.
Ese torbellino de ideas
que recorren mi mente
como un acelerado tormento,
eternamente vinculado
a mi ajetreo diario,
ese caminar sin regreso,
de un futuro inesperado.
Ese distraído equipaje
que va retrasando
nuestro dulce viaje,
y en el cual solo se ven
un par de madejas,
deshilvanándose al viento,
tal cual son, tal cual parecen.
Un sinuoso aliento de consuelo,
encuentras cada día al respirar,
en cambio el aire esta enrarecido
y no te deja que puedas volar.
Tras esas locas noches
de misterio singular,
con una gran luna llena,
presagiando la maldad,
alcanzan tal estado las mentes,
llegando hasta divagar.
Pensado en tantas promesas rotas,
tantas cosas pérdidas, que no volverán
o en los sueños que no alcanzaras,
casi llegas a perder el juicio
sintiendo gran ansiedad.
Pero hay que ser positivo
y nunca recordar,
las cosas tristes o amargas,
tratando de caminar.