Ella es hija del bosque
y su espíritu habita en cada hierba
en el viento, en la fuente
y es su alma de los pájaros gemela.
Fue con el plenilunio
que mostró su esplendida belleza,
cuando danzó el ritual de sus ancestros
con ondulante ritmo en sus caderas
y se bañó desnuda en la laguna
recitando su formula secreta:
Alas de mariposa,
fragancias de violetas,
esencia de silencios,
destellos de luciérnagas,
un diente de dragón
y hojas de mandrágora pequeña.
Duendes, hadas, espíritus del bosque:
concededme la alquímica inocencia,
que no me manche el barro del camino,
que toda herida a un soñador me duela,
que mi afecto sea libre,
que no tenga fronteras.