AMANT
Poeta adicto al portal
Conozco de tí, la bella manera
en la que escribes, tu dulzura, tu historia.
Conozco de ti, la forma que tienes de ver la vida,
se que en Dios no crees y
que eres la sensible poetisa,
que con delicados y tiernos versos
ha lazado mi alma.
Conozco de tí,
lo buena amiga que sabes ser,
todo a través de una pantalla,
donde puedo leer las palabras,
que de tu corazón manan,
misma que
mágicamente te acerca a mí…
Quiero conocer de tí,
el color de tus ojos,
el sabor de tus labios
y del manto
que cubre tu ser,
para después,
cobijarme en él,
quiero que en una noche álgida … ,
seamos ambas leños,
para en la pira del placer,
arder.
Quiero conocer, de ti,
la faz al amanecer…
la sensación de en la mía,
tu mano tener,
la tersura de tu cabellera,
grácil vorágine,
con mis sedientos dedos, beber…
y abrevar la fiera...,
de tus elixires también…
Pero estas tan lejos de mí
y debo resignarme,
a pintar tu efigie
en lo más onírico de mi realidad,
donde reinas
- hermosa quimera-,
has desplazado
todo pensamiento, toda idea,
y has edificado en mí un imperio,
donde tus más fieles siervos son:
razón y corazón.
Conozco de tí, que vives
al otro lado del mar,
que eres una mujer pasional,
cuya bella esencia,
refulge más que el sol en mi existencia,
que eres especial,
lejana, pero real,
y que hasta en el lecho marital,
mientras hago el amor,
en mi mente estás.
Siquiera, quisiera, un beso, eso,
aunque después lo lamente, la mente,
incendiarme, astro mío, en el fuego, luego,
de tu ardiente deseo, deseo.
Quiero conocerte, en todos los sentidos...
en la que escribes, tu dulzura, tu historia.
Conozco de ti, la forma que tienes de ver la vida,
se que en Dios no crees y
que eres la sensible poetisa,
que con delicados y tiernos versos
ha lazado mi alma.
Conozco de tí,
lo buena amiga que sabes ser,
todo a través de una pantalla,
donde puedo leer las palabras,
que de tu corazón manan,
misma que
mágicamente te acerca a mí…
Quiero conocer de tí,
el color de tus ojos,
el sabor de tus labios
y del manto
que cubre tu ser,
para después,
cobijarme en él,
quiero que en una noche álgida … ,
seamos ambas leños,
para en la pira del placer,
arder.
Quiero conocer, de ti,
la faz al amanecer…
la sensación de en la mía,
tu mano tener,
la tersura de tu cabellera,
grácil vorágine,
con mis sedientos dedos, beber…
y abrevar la fiera...,
de tus elixires también…
Pero estas tan lejos de mí
y debo resignarme,
a pintar tu efigie
en lo más onírico de mi realidad,
donde reinas
- hermosa quimera-,
has desplazado
todo pensamiento, toda idea,
y has edificado en mí un imperio,
donde tus más fieles siervos son:
razón y corazón.
Conozco de tí, que vives
al otro lado del mar,
que eres una mujer pasional,
cuya bella esencia,
refulge más que el sol en mi existencia,
que eres especial,
lejana, pero real,
y que hasta en el lecho marital,
mientras hago el amor,
en mi mente estás.
Siquiera, quisiera, un beso, eso,
aunque después lo lamente, la mente,
incendiarme, astro mío, en el fuego, luego,
de tu ardiente deseo, deseo.
Quiero conocerte, en todos los sentidos...
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