Baquevory
Poeta recién llegado
Si alguien aquí presente se encuentra ilusionado
Pues tras muchos esfuerzos, un libro ha terminado
Y está soñando mucho con verlo publicado
Pues cree que de esa forma será galardonado,
Le pido yo que atienda a este texto sencillo,
Que de otra cosa no, mas de esto sé un poquillo.
Os pido que escuchéis a este pobre diablillo,
Que yo os daré sobre este asunto un consejillo.
Si tu cerebro entrase en horrible espiral
Pensando y repensando en una editorial
Y en como contactarles sin ser profesional
Para que te hagan caso y no te miren mal,
Es posible que pienses que muchos editores
Valoran bien los textos de todos los autores;
Que distinguir bien saben mejores de peores,
Que creas que tú que tu libro es de los superiores;
Desde aquí yo te advierto con algo de humildad:
Un editor no mira nunca la calidad,
Se fija, sin embargo, con gran habilidad,
No tanto ya en tus textos sino en tu identidad.
Si fueses un Youtuber mucho caso te haría,
Si eres primo de alguien, tal vez te atendería;
Si manejas dinero, sus puertas te abriría,
Mas no seas un don Nadie, que te las cerraría.
Da igual que tus novelas igualen a Cervantes
Da igual que tus poemarios sean la mar de brillantes,
Cualquier editorial publica siempre antes
No a los autores diestros, sino a los importantes.
¿Y acaso no ve nadie Cultura destruida?
Basta con echar ojo a los libros de Frida,
Defreds e Irene X viven la buena vida,
Pero del gran Quevedo la gente ya se olvida.
Su libro más completo fue descatalogado.
Dado este panorama, ¿qué habrá, pues, publicado?
Los libros de un mediocre en Twitter aclamado,
De calidad muy baja, tristemente alabado.
No debe extrañar nadie, pues, lo que sucedió
Con una editorial que hace un año quebró,
La Factoría de Ideas, casa que publicó
A Erikson y a Glen Cook, ¡y luego se murió!
¡Fue tristísimo el caso de aquella editorial!
Y casos de este tipo serán lo habitual.
Solo tiene cabida aquí lo comercial,
Lo critico y me llaman fascista cultural.
Estoy yo, pese a todo, totalmente seguro
De que mucha gente me tachará de inmaduro.
Dirán: “yo he publicado y no he pagado un duro,
Pues solo han valorado mi calidad, ¡lo juro!”
A esta gente le digo que su literatura
Probablemente sea talentosa y madura,
Mas puede haber caído en una mano oscura
Y tal vez os editen con contratos basura.
Os dirán que vendáis doscientos ejemplares,
Cantidades absurdas, inmensas y estelares.
Si acaso vendéis treinta, será a los familiares,
Pero vender el resto os traerá mil pesares.
Mas como no logréis cumplir lo prometido,
Os comeréis con papas lo que no habréis vendido
Y con vuestro dinero pagaréis lo exigido
Por todos los libros que vender no habéis podido.
Pero habrá quien se sienta con poder de vender
Doscientos treinta libros o más a poder ser.
Creo que toda esta gente debería saber
Que mucha propaganda ni el tato les va a hacer.
Por el contrario, no nos vamos a engañar:
Estoy seguro de que os tendrá que tocar
El marrón a vosotros de tener que montar
Una campaña de propaganda ejemplar.
Y os saldría perfecta, si tuvierais dinero.
Recorrer podríais con gusto el mundo entero
Vendiendo vuestro libro con el mayor esmero.
Mas sin pasta sería algo muy chapucero.
Alguno de vosotros creerá en la autoedición
Como una alternativa para este gran marrón.
¿Te sobran 2000 euros? ¡Gástatelos, copón!
Cuando luego te arruines, vendrá la indignación.
En fin, amigos míos, si queréis publicar
Comprad vaselina, que por culo os han de dar,
Sacad vuestro dinero, gastadlo sin pensar,
Y estad dispuestos para tresmil pollas chupar.
Pues tras muchos esfuerzos, un libro ha terminado
Y está soñando mucho con verlo publicado
Pues cree que de esa forma será galardonado,
Le pido yo que atienda a este texto sencillo,
Que de otra cosa no, mas de esto sé un poquillo.
Os pido que escuchéis a este pobre diablillo,
Que yo os daré sobre este asunto un consejillo.
Si tu cerebro entrase en horrible espiral
Pensando y repensando en una editorial
Y en como contactarles sin ser profesional
Para que te hagan caso y no te miren mal,
Es posible que pienses que muchos editores
Valoran bien los textos de todos los autores;
Que distinguir bien saben mejores de peores,
Que creas que tú que tu libro es de los superiores;
Desde aquí yo te advierto con algo de humildad:
Un editor no mira nunca la calidad,
Se fija, sin embargo, con gran habilidad,
No tanto ya en tus textos sino en tu identidad.
Si fueses un Youtuber mucho caso te haría,
Si eres primo de alguien, tal vez te atendería;
Si manejas dinero, sus puertas te abriría,
Mas no seas un don Nadie, que te las cerraría.
Da igual que tus novelas igualen a Cervantes
Da igual que tus poemarios sean la mar de brillantes,
Cualquier editorial publica siempre antes
No a los autores diestros, sino a los importantes.
¿Y acaso no ve nadie Cultura destruida?
Basta con echar ojo a los libros de Frida,
Defreds e Irene X viven la buena vida,
Pero del gran Quevedo la gente ya se olvida.
Su libro más completo fue descatalogado.
Dado este panorama, ¿qué habrá, pues, publicado?
Los libros de un mediocre en Twitter aclamado,
De calidad muy baja, tristemente alabado.
No debe extrañar nadie, pues, lo que sucedió
Con una editorial que hace un año quebró,
La Factoría de Ideas, casa que publicó
A Erikson y a Glen Cook, ¡y luego se murió!
¡Fue tristísimo el caso de aquella editorial!
Y casos de este tipo serán lo habitual.
Solo tiene cabida aquí lo comercial,
Lo critico y me llaman fascista cultural.
Estoy yo, pese a todo, totalmente seguro
De que mucha gente me tachará de inmaduro.
Dirán: “yo he publicado y no he pagado un duro,
Pues solo han valorado mi calidad, ¡lo juro!”
A esta gente le digo que su literatura
Probablemente sea talentosa y madura,
Mas puede haber caído en una mano oscura
Y tal vez os editen con contratos basura.
Os dirán que vendáis doscientos ejemplares,
Cantidades absurdas, inmensas y estelares.
Si acaso vendéis treinta, será a los familiares,
Pero vender el resto os traerá mil pesares.
Mas como no logréis cumplir lo prometido,
Os comeréis con papas lo que no habréis vendido
Y con vuestro dinero pagaréis lo exigido
Por todos los libros que vender no habéis podido.
Pero habrá quien se sienta con poder de vender
Doscientos treinta libros o más a poder ser.
Creo que toda esta gente debería saber
Que mucha propaganda ni el tato les va a hacer.
Por el contrario, no nos vamos a engañar:
Estoy seguro de que os tendrá que tocar
El marrón a vosotros de tener que montar
Una campaña de propaganda ejemplar.
Y os saldría perfecta, si tuvierais dinero.
Recorrer podríais con gusto el mundo entero
Vendiendo vuestro libro con el mayor esmero.
Mas sin pasta sería algo muy chapucero.
Alguno de vosotros creerá en la autoedición
Como una alternativa para este gran marrón.
¿Te sobran 2000 euros? ¡Gástatelos, copón!
Cuando luego te arruines, vendrá la indignación.
En fin, amigos míos, si queréis publicar
Comprad vaselina, que por culo os han de dar,
Sacad vuestro dinero, gastadlo sin pensar,
Y estad dispuestos para tresmil pollas chupar.