Los Martes son dias anodinos, pues
no tienen la tragedia ni la promesa
de los Lunes y los Mièrcoles,
por lo menos, en esos dias,
uno se prepara
al pesimismo mas obscuro
o a la alegrÍa cuesta abajo.
Me dan làstima los Martes,
ni en el medio, ni al principio,
no son como los Domingos
donde puedes escuchar
a la tarde
el silencio de los àrboles
y de las aves...
y ver pasar a las muchachas
con sus ombligos al aire,..
.
Pero son horribles esos orificios,
ese punto y aparte de la vida,
retorcidos y caprichosos
que se meten hacia adentro
de la tibieza femenina,
Al contrario de los Martes,
insulsos e indeterminados,
y no sé con quien quedarme
o con esos tan común a todas
las mortales
o a los sempriternos segundos
y aburridos en el almanaque.
Me dan làstima los Martes
y no entiendo ni me gustan
los ombligos.
no tienen la tragedia ni la promesa
de los Lunes y los Mièrcoles,
por lo menos, en esos dias,
uno se prepara
al pesimismo mas obscuro
o a la alegrÍa cuesta abajo.
Me dan làstima los Martes,
ni en el medio, ni al principio,
no son como los Domingos
donde puedes escuchar
a la tarde
el silencio de los àrboles
y de las aves...
y ver pasar a las muchachas
con sus ombligos al aire,..
.
Pero son horribles esos orificios,
ese punto y aparte de la vida,
retorcidos y caprichosos
que se meten hacia adentro
de la tibieza femenina,
Al contrario de los Martes,
insulsos e indeterminados,
y no sé con quien quedarme
o con esos tan común a todas
las mortales
o a los sempriternos segundos
y aburridos en el almanaque.
Me dan làstima los Martes
y no entiendo ni me gustan
los ombligos.