Homero Gazcón
Poeta recién llegado
Corrijamos la historia
El mítico designio de la distancia
Ni tú fuiste al árbol
Ni comí yo de su fruto
El licor del manzano
Fue bálsamo de los cuerpos
El exceso de piel y labios
La carne sedienta de manos
Nuestra paz envuelta en la guerra
Lo demás si acaso
Sirvió de testigo
Amor y poder en la cópula
Desde ahí hasta hoy
Unidos y distantes
¿Destino de los débiles?
¿O lugar de fortaleza?
Océano tranquilo
Que genera la vida
En el vientre volcánico
De la naturaleza
Así vencimos al mundo
Antípodas constantes
Búsqueda que se precipita
Pequeños dioses de la huida
Dirijo mi provincia
Enclavada en la ínsula de tus sueños
De las remotas aguas donde dormí
Tan solo el rocío me llega
De tu sudor me alimento
¿Soy independiente?
¡Gobierno mi destino!
A grito vivo lo digo
Y tú
Dueña de la tierra
Señora de las aguas
Madre-anciana
Niña-hermana
Amante-mujer
¡Te peinas los cabellos
Con el viento de mi ansia!
Corrijamos pues la historia
El mítico designio de la distancia
Indultemos la manzana
Volvamos a la paz
Perturbemos la batalla
Es la consigna de los cuerpos
Es la placidez del sexo ahora comprendida
Hoy el amor es la constante
El deshilvane de la trama
Desenredemos lo tuyo y lo mío
Tejamos amor lo nuestro
Hagamos puerto en el mar
Amémonos un poco con verdad.
El mítico designio de la distancia
Ni tú fuiste al árbol
Ni comí yo de su fruto
El licor del manzano
Fue bálsamo de los cuerpos
El exceso de piel y labios
La carne sedienta de manos
Nuestra paz envuelta en la guerra
Lo demás si acaso
Sirvió de testigo
Amor y poder en la cópula
Desde ahí hasta hoy
Unidos y distantes
¿Destino de los débiles?
¿O lugar de fortaleza?
Océano tranquilo
Que genera la vida
En el vientre volcánico
De la naturaleza
Así vencimos al mundo
Antípodas constantes
Búsqueda que se precipita
Pequeños dioses de la huida
Dirijo mi provincia
Enclavada en la ínsula de tus sueños
De las remotas aguas donde dormí
Tan solo el rocío me llega
De tu sudor me alimento
¿Soy independiente?
¡Gobierno mi destino!
A grito vivo lo digo
Y tú
Dueña de la tierra
Señora de las aguas
Madre-anciana
Niña-hermana
Amante-mujer
¡Te peinas los cabellos
Con el viento de mi ansia!
Corrijamos pues la historia
El mítico designio de la distancia
Indultemos la manzana
Volvamos a la paz
Perturbemos la batalla
Es la consigna de los cuerpos
Es la placidez del sexo ahora comprendida
Hoy el amor es la constante
El deshilvane de la trama
Desenredemos lo tuyo y lo mío
Tejamos amor lo nuestro
Hagamos puerto en el mar
Amémonos un poco con verdad.