Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Apología completa discurriendo,
desde el labio inferior, hasta mi infierno.
desde el labio inferior, hasta mi infierno.
-no los muerdas mi amor- reanudo, un mero flatus vocis, cándidas cenizas esparcidas.
Deja que se escurran las quimeras, con su razonar en solfa, con los tribunales tan a punto, buenas intenciones
y descensos de relativismos.
-Aquí, el espíritu siempre se ha escondido en la carne.-
¿Qué hay de malo, en desear una constante?