LaURis
Amor Completo
Dueto:
Cherenda
__LaURiTa__
Extendiendo sus brazos me arropa entre lienzos de fríos,
me desnuda como árbol en otoño
secando mis raíces,
no hay luna, se esconde el sol...
y tu me culpas por levantar tu cuerpo
en rito mágico de pasiones antiguas...
pero no es mi ansia tu desdén
sino tu agraciada forma de llorar.
Corre el agua, corre,
mis lágrimas opacan la belleza,
se va expandiendo el hastío,
no puedo emular en las tinieblas
y mi luz no te alcanza, tu silueta
se dibuja en mi inmensidad...
soy la noche silente y enamorada
y tu mi luna y mi voluntad y mi nada...
cada día muero poco sintiendo frio,
buscando consuelo con aroma a vacio,
abundas en mis horas,
tú clandestina sigues viviendo conmigo.
Es que substancia hay en tu boca,
besando cada suspiro,
mis estrellas en ti se opacan
por el suave balbuceo de tu rapsodia.
Aunque esta ya no suene por el espacio, el eco y el olvido,
la sombra del recuerdo nubla cada estrofa,
mi espacio se hace pequeño,
y la soledad más infinita.
¿No ves niña que yo soy tu hogar?
¿Qué tus formas son las que moldeo
con los palpitares de mi pecho?
déjame tomar de tu alma el dolor
mezclarlo con el de cada amante
que ha pasado por mi protección...
Ha sido tarde para mí, he sucumbido a tu desdicha,
mezclaste la amargura con el dolor y la necesidad,
has poblado con tu nombre mi vida,
eres implacable ceniza,
eres soledad maldita.
Pero también amor completo;
compañera de los versos y los llantos
de tu lado a nadie has alejado
y en ello eres mucho más que un espejismo
en el perenne desierto de los amores...
aun cuando estos hayan sido poblados y
mal heridos vas tiñendo tu nombre en sus corazones.
Cherenda
__LaURiTa__
Extendiendo sus brazos me arropa entre lienzos de fríos,
me desnuda como árbol en otoño
secando mis raíces,
no hay luna, se esconde el sol...
y tu me culpas por levantar tu cuerpo
en rito mágico de pasiones antiguas...
pero no es mi ansia tu desdén
sino tu agraciada forma de llorar.
Corre el agua, corre,
mis lágrimas opacan la belleza,
se va expandiendo el hastío,
no puedo emular en las tinieblas
y mi luz no te alcanza, tu silueta
se dibuja en mi inmensidad...
soy la noche silente y enamorada
y tu mi luna y mi voluntad y mi nada...
cada día muero poco sintiendo frio,
buscando consuelo con aroma a vacio,
abundas en mis horas,
tú clandestina sigues viviendo conmigo.
Es que substancia hay en tu boca,
besando cada suspiro,
mis estrellas en ti se opacan
por el suave balbuceo de tu rapsodia.
Aunque esta ya no suene por el espacio, el eco y el olvido,
la sombra del recuerdo nubla cada estrofa,
mi espacio se hace pequeño,
y la soledad más infinita.
¿No ves niña que yo soy tu hogar?
¿Qué tus formas son las que moldeo
con los palpitares de mi pecho?
déjame tomar de tu alma el dolor
mezclarlo con el de cada amante
que ha pasado por mi protección...
Ha sido tarde para mí, he sucumbido a tu desdicha,
mezclaste la amargura con el dolor y la necesidad,
has poblado con tu nombre mi vida,
eres implacable ceniza,
eres soledad maldita.
Pero también amor completo;
compañera de los versos y los llantos
de tu lado a nadie has alejado
y en ello eres mucho más que un espejismo
en el perenne desierto de los amores...
aun cuando estos hayan sido poblados y
mal heridos vas tiñendo tu nombre en sus corazones.