Consuelo

Antonio González

Poeta recién llegado
Vienes a amarme, mi vida.
Vienes a darme tu ser.
Vienes a verme beber,
de tu boca y de tu risa,
Néctares de flor y miel.
Y te encuentras con un muro
de pedernal levantado,
sin puertas que franquear, mudo,
y de espinas coronado
Mas tú sabes la razón
de ese sabor a hiel
que tiene mi corazón
y el tuyo mismo con él.
Por el foro, haces mutis,
para no mostrar padecer
por mi angustia no detener
y sentirte tan inútil
para dar luz a mi ser.
Triste estoy, destrozado.
no puedo entender por qué
tan solos, papá, nos has dejado
y con esta desnudez
de quien sabe ha perdido
lo que no volverá a ver.
Pero gracias a esos mimos,
gracias a tu rico elixir,
poco a poco introducido
hasta el mismo fondo de mí,
que haya vuelto, has conseguido,
a ser el mismo que fui.
Sigue habiendo dolor
por la pérdida sufrida,
pero tu apoyo, mi vida,
me anima todos los días
a ver el mejor color.
Mil gracias, cariño, he de darte
pues obviando tu dolor
en consolarme, volcaste,
sin medir, todo tu amor.
 
Un poema que habla de pérdida y de encuentro, de dolor y de amor, además de comprensión. Sentimientos entrecruzados, pues, de pesar y de agradecimiento, en un totum revolutum como es la vida misma. Néctar, elixir, flor, miel (y, en contraposición, hiel) forman un campo semántico abonado al amor.

Buen poema, Antonio, tierno y melódico. Saludos y estrellas, poeta.
 
Hola Óscar,
Sí, es un momento muy duro, un duro golpe, que, sin embargo, con la persona adecuada a tu lado, no es que desaparezca, eso nunca, pero se hace más llevadero el trance, sobre todo al principio. La mezcla de sentimientos es muy potente, pero incluso el humor cambia y la forma de ver las cosas también. Mi esposa fue mi báculo para ese trance y esta fue una de las formas de agradecérselo.
Gracias por tus palabras.
Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba