Gonvedo
Poeta asiduo al portal
Reposa el día sobre su huella
a la dulce impostura de los astros.
Como sombra, si acaso del destino,
se abre una herida
entre palabras que se agrietan
y un mar que se desangra en las cuadernas.
Quizás la noche sea tan solo
la incorpórea latitud que su nombre proclama,
vértebra sonora que retumba en mis sienes
como una confusa oración de inacabados nombres,
pero en este cuerno del cielo
ya acecha la penumbra ingrávida y absorta.
Solo el insomnio apaciagua este momento
contando cuervos en la casa que no habita.
Nada auspicia sino un desengaño
que no es ciencia ni locura
sino el amargo reverso de sí mismo.
Solo una pequeña llama humeante y sin memoria
parece alejarme de cualquier otro inmediato recuerdo
para asomarse por sobre el tragaluz de atormentados vientos,
como yerma voz en el eco de la ausencia,
como amonestada soledad en el fragor del extravío.
"Pájaros de niebla" (2021)
a la dulce impostura de los astros.
Como sombra, si acaso del destino,
se abre una herida
entre palabras que se agrietan
y un mar que se desangra en las cuadernas.
Quizás la noche sea tan solo
la incorpórea latitud que su nombre proclama,
vértebra sonora que retumba en mis sienes
como una confusa oración de inacabados nombres,
pero en este cuerno del cielo
ya acecha la penumbra ingrávida y absorta.
Solo el insomnio apaciagua este momento
contando cuervos en la casa que no habita.
Nada auspicia sino un desengaño
que no es ciencia ni locura
sino el amargo reverso de sí mismo.
Solo una pequeña llama humeante y sin memoria
parece alejarme de cualquier otro inmediato recuerdo
para asomarse por sobre el tragaluz de atormentados vientos,
como yerma voz en el eco de la ausencia,
como amonestada soledad en el fragor del extravío.
"Pájaros de niebla" (2021)