VENUSSA
Poeta asiduo al portal
Por fin pudimos vernos,
como siempre en un paraiso alquilado,
me miraste tiernamente,
tus labios dibujaron mi adolorida silueta,
tus manos curaron mi soledad.
Luego te abrazaste a mí,
como queriendo decir,
que si algo me hubiese pasado,
morirías de dolor,
tu aroma me decía que me amas,
tus manos me contaron,
lo mucho que extrañabas tenerme así.
Al estar piel con piel,
supe nuestra fiel unión,
de pronto te quedaste dormido y
me quedé quieta...contemplandote,
pensé en los muchos años que llevamos juntos,
que estas perdiendo el cabello ,
tienes más canas y comienzan a hacer estragos los años,
te contemplé quieto y callado,
soñando con mis manos,
no pude más que pensar en la efímera felicidad,
ví tu cara brillar, tu cuerpo vibrar,
tus labios tratando de darme su alma,
hacía frio y nos acurrucamos para ser uno solo.
Se hizo tarde y regresamos a la verdad,
a añorar cada tarde tu compañia,
tus tardes lluviosas,
tus cuentos y mentiras, tu risa macabra,
mis ojos te encontraron y no te soltaron.
La lluvia nos hizo correr ,
y cada quien continuo su vida,
de nuevo estuvimos separados,
lejanos y volvimos a ser el par de extraños,
¿qué más daría yo, por seguir la vida contemplandote?
Venussa.
como siempre en un paraiso alquilado,
me miraste tiernamente,
tus labios dibujaron mi adolorida silueta,
tus manos curaron mi soledad.
Luego te abrazaste a mí,
como queriendo decir,
que si algo me hubiese pasado,
morirías de dolor,
tu aroma me decía que me amas,
tus manos me contaron,
lo mucho que extrañabas tenerme así.
Al estar piel con piel,
supe nuestra fiel unión,
de pronto te quedaste dormido y
me quedé quieta...contemplandote,
pensé en los muchos años que llevamos juntos,
que estas perdiendo el cabello ,
tienes más canas y comienzan a hacer estragos los años,
te contemplé quieto y callado,
soñando con mis manos,
no pude más que pensar en la efímera felicidad,
ví tu cara brillar, tu cuerpo vibrar,
tus labios tratando de darme su alma,
hacía frio y nos acurrucamos para ser uno solo.
Se hizo tarde y regresamos a la verdad,
a añorar cada tarde tu compañia,
tus tardes lluviosas,
tus cuentos y mentiras, tu risa macabra,
mis ojos te encontraron y no te soltaron.
La lluvia nos hizo correr ,
y cada quien continuo su vida,
de nuevo estuvimos separados,
lejanos y volvimos a ser el par de extraños,
¿qué más daría yo, por seguir la vida contemplandote?
Venussa.