pablolopram
Poeta recién llegado
Contemplarte no es sólo verte, es inundarme de ti.
Es sumergirme en el universo único de tu existencia.
Al contemplarte no existe nada más, sólo tú.
Y no necesito del mundo si te tengo guardada en mis pupilas.
Amo mis ojos porque vieron luz, y esa luz eres tú:
diáfana, misteriosa y a veces tan fugaz.
Tan hermosa que duele tu belleza.
Tu luz que purifica y que abraza por igual.
Contemplarte es mi deleite,
y si nos transformamos en lo que vemos,
entonces seré un poco más tú para saber lo que siente la luz
al desplazarse con elegancia y virtud por todos los mundos
sabiendo que sólo en su presencia no existe el temor,
porque la oscuridad ya nos abandonó.
Es sumergirme en el universo único de tu existencia.
Al contemplarte no existe nada más, sólo tú.
Y no necesito del mundo si te tengo guardada en mis pupilas.
Amo mis ojos porque vieron luz, y esa luz eres tú:
diáfana, misteriosa y a veces tan fugaz.
Tan hermosa que duele tu belleza.
Tu luz que purifica y que abraza por igual.
Contemplarte es mi deleite,
y si nos transformamos en lo que vemos,
entonces seré un poco más tú para saber lo que siente la luz
al desplazarse con elegancia y virtud por todos los mundos
sabiendo que sólo en su presencia no existe el temor,
porque la oscuridad ya nos abandonó.