Contestación a sor Juana Inés de la Cruz

zaydun

Poeta recién llegado
Bellas damas que acusáis

alegando la inocencia,

por el acto de indecencia

del hombre que acompañáis.


Porque si os incita al mal

os alarmáis ofendida,

mas si es nobleza ofrecida

os enojáis por igual.


Me diréis que no es verdad

lo que razonado opino,

pero espejo cristalino

de vos yo soy....escuchad:


Con prejuicio abominable

buscáis al amante ideal

pero al hallarlo, tan mal

lo juzgáis como al culpable.


Y si apreciáis que el amante

tiene buenas intenciones,

sin darle buenas razones

lo cambiáis por un tunante.


Cuando habláis de amor usáis

confusas insinuaciones:

afirmáis con negaciones,

y al negar vos afirmáis.


Y cómo saber actuar

Ante el confuso sentido

Rechazáis al atrevido

Y al que noble quiere amar.


Pues queréis que obremos bien

mientras vos nos incitáis

y si obramos bien...os vais

y si obramos mal...también.


Y con gran perplejidad

miramos que al que os adora

lo rechazáis sin piedad

prefiriendo al que os ignora.


Y entonces por qué forjar

con nuestro amor vuestro nido

si apenas establecido

lo procedéis a dejar.


Jugáis con cartas marcadas

apostando corazones,

hacéis nacer ilusiones

que luego son destrozadas.


Vuestros ojos son cual fuente

de inagotable humedad,

que utilizáis en verdad

como arma muy elocuente.


Para evitar desengaños

por causa de la inocencia,

buscáis la ansiada experiencia

desde que cumplís trece años.


En verdad para entender

vuestro confuso sentido

se requiere haber nacido

como vos... una mujer.


Y con más armas me fundo

para decir desdeñoso

que escondéis en el rebozo

!la picardía del mundo!
 
Bellas damas que acusáis

alegando la inocencia,

por el acto de indecencia

del hombre que acompañáis.


Porque si os incita al mal

os alarmáis ofendida,

mas si es nobleza ofrecida

os enojáis por igual.


Me diréis que no es verdad

lo que razonado opino,

pero espejo cristalino

de vos yo soy....escuchad:


Con prejuicio abominable

buscáis al amante ideal

pero al hallarlo, tan mal

lo juzgáis como al culpable.


Y si apreciáis que el amante

tiene buenas intenciones,

sin darle buenas razones

lo cambiáis por un tunante.


Cuando habláis de amor usáis

confusas insinuaciones:

afirmáis con negaciones,

y al negar vos afirmáis.


Y cómo saber actuar

Ante el confuso sentido

Rechazáis al atrevido

Y al que noble quiere amar.


Pues queréis que obremos bien

mientras vos nos incitáis

y si obramos bien...os vais

y si obramos mal...también.


Y con gran perplejidad

miramos que al que os adora

lo rechazáis sin piedad

prefiriendo al que os ignora.


Y entonces por qué forjar

con nuestro amor vuestro nido

si apenas establecido

lo procedéis a dejar.


Jugáis con cartas marcadas

apostando corazones,

hacéis nacer ilusiones

que luego son destrozadas.


Vuestros ojos son cual fuente

de inagotable humedad,

que utilizáis en verdad

como arma muy elocuente.


Para evitar desengaños

por causa de la inocencia,

buscáis la ansiada experiencia

desde que cumplís trece años.


En verdad para entender

vuestro confuso sentido

se requiere haber nacido

como vos... una mujer.


Y con más armas me fundo

para decir desdeñoso

que escondéis en el rebozo

!la picardía del mundo!
Bellas damas que acusáis

alegando la inocencia,

por el acto de indecencia

del hombre que acompañáis.


Porque si os incita al mal

os alarmáis ofendida,

mas si es nobleza ofrecida

os enojáis por igual.


Me diréis que no es verdad

lo que razonado opino,

pero espejo cristalino

de vos yo soy....escuchad:


Con prejuicio abominable

buscáis al amante ideal

pero al hallarlo, tan mal

lo juzgáis como al culpable.


Y si apreciáis que el amante

tiene buenas intenciones,

sin darle buenas razones

lo cambiáis por un tunante.


Cuando habláis de amor usáis

confusas insinuaciones:

afirmáis con negaciones,

y al negar vos afirmáis.


Y cómo saber actuar

Ante el confuso sentido

Rechazáis al atrevido

Y al que noble quiere amar.


Pues queréis que obremos bien

mientras vos nos incitáis

y si obramos bien...os vais

y si obramos mal...también.


Y con gran perplejidad

miramos que al que os adora

lo rechazáis sin piedad

prefiriendo al que os ignora.


Y entonces por qué forjar

con nuestro amor vuestro nido

si apenas establecido

lo procedéis a dejar.


Jugáis con cartas marcadas

apostando corazones,

hacéis nacer ilusiones

que luego son destrozadas.


Vuestros ojos son cual fuente

de inagotable humedad,

que utilizáis en verdad

como arma muy elocuente.


Para evitar desengaños

por causa de la inocencia,

buscáis la ansiada experiencia

desde que cumplís trece años.


En verdad para entender

vuestro confuso sentido

se requiere haber nacido

como vos... una mujer.


Y con más armas me fundo

para decir desdeñoso

que escondéis en el rebozo

!la picardía del mundo!

¡Bravo Zaydun! Con el respeto que ellas me merecen, con ésta réplica ingeniosa sin duda has redimido el masculino honor.

Saludos cordiales,

puroamor.
 
Última edición:
Bellas damas que acusáis

alegando la inocencia,

por el acto de indecencia

del hombre que acompañáis.


Porque si os incita al mal

os alarmáis ofendida,

mas si es nobleza ofrecida

os enojáis por igual.


Me diréis que no es verdad

lo que razonado opino,

pero espejo cristalino

de vos yo soy....escuchad:


Con prejuicio abominable

buscáis al amante ideal

pero al hallarlo, tan mal

lo juzgáis como al culpable.


Y si apreciáis que el amante

tiene buenas intenciones,

sin darle buenas razones

lo cambiáis por un tunante.


Cuando habláis de amor usáis

confusas insinuaciones:

afirmáis con negaciones,

y al negar vos afirmáis.


Y cómo saber actuar

Ante el confuso sentido

Rechazáis al atrevido

Y al que noble quiere amar.


Pues queréis que obremos bien

mientras vos nos incitáis

y si obramos bien...os vais

y si obramos mal...también.


Y con gran perplejidad

miramos que al que os adora

lo rechazáis sin piedad

prefiriendo al que os ignora.


Y entonces por qué forjar

con nuestro amor vuestro nido

si apenas establecido

lo procedéis a dejar.


Jugáis con cartas marcadas

apostando corazones,

hacéis nacer ilusiones

que luego son destrozadas.


Vuestros ojos son cual fuente

de inagotable humedad,

que utilizáis en verdad

como arma muy elocuente.


Para evitar desengaños

por causa de la inocencia,

buscáis la ansiada experiencia

desde que cumplís trece años.


En verdad para entender

vuestro confuso sentido

se requiere haber nacido

como vos... una mujer.


Y con más armas me fundo

para decir desdeñoso

que escondéis en el rebozo

!la picardía del mundo!

¡Oh, me ha encantado! Responderé desde dos bandos: como amante de la justicia y la equidad, os he de decir que vuestro reclamo es bastante fundado, cierto y oportuno. Como solidaria con mi género, os he de contestar que no sé de que habláis... :) Es el gozo y el dolor de haber nacido mujer. ;) ¡Os felicito por esta excelente y astuta -con tintes de nobleza- contestación a Sor Juana!
 
Última edición:
Bellas damas que acusáis

alegando la inocencia,

por el acto de indecencia

del hombre que acompañáis.


Porque si os incita al mal

os alarmáis ofendida,

mas si es nobleza ofrecida

os enojáis por igual.


Me diréis que no es verdad

lo que razonado opino,

pero espejo cristalino

de vos yo soy....escuchad:


Con prejuicio abominable

buscáis al amante ideal

pero al hallarlo, tan mal

lo juzgáis como al culpable.


Y si apreciáis que el amante

tiene buenas intenciones,

sin darle buenas razones

lo cambiáis por un tunante.


Cuando habláis de amor usáis

confusas insinuaciones:

afirmáis con negaciones,

y al negar vos afirmáis.


Y cómo saber actuar

Ante el confuso sentido

Rechazáis al atrevido

Y al que noble quiere amar.


Pues queréis que obremos bien

mientras vos nos incitáis

y si obramos bien...os vais

y si obramos mal...también.


Y con gran perplejidad

miramos que al que os adora

lo rechazáis sin piedad

prefiriendo al que os ignora.


Y entonces por qué forjar

con nuestro amor vuestro nido

si apenas establecido

lo procedéis a dejar.


Jugáis con cartas marcadas

apostando corazones,

hacéis nacer ilusiones

que luego son destrozadas.


Vuestros ojos son cual fuente

de inagotable humedad,

que utilizáis en verdad

como arma muy elocuente.


Para evitar desengaños

por causa de la inocencia,

buscáis la ansiada experiencia

desde que cumplís trece años.


En verdad para entender

vuestro confuso sentido

se requiere haber nacido

como vos... una mujer.


Y con más armas me fundo

para decir desdeñoso

que escondéis en el rebozo

!la picardía del mundo!
Me ha gustado este poema, lo has escrito al estilo clásico y suena muy bien lo que en él dices y sobre todo como lo dices. Muy bellos versos, te felicito amigo zaydun. Abrazote vuela. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba