Kedamy
Poeta fiel al portal
Contigo aprendí,
a domesticar la docilidad del amor
No quise ser solo parte de los recuerdos,
ni quiero vivir solo de sueños;
mi deseo eran las palabras tan libres como el viento,
todas las que acabaron reiterando cuanto te quiero.
No quise ser un punto en cada momento,
ni quiero vivir aparte de tus pensamientos;
mi anhelo era tenerte cada instante,
ser parte de tu cielo, de tu infierno.
No faltaron los sentimientos,
ofrecí amor, amor del bueno;
solo ocultabas en ti el dubitativo parafraseo,
de promesas sobradas colgadas del ropero.
Tu incesante desdén arropo mi gremio,
tu desahogo, yo desvelo
nos fue ganando el espacio, las horas, el destiempo
de las noches sin luceros.
Y aun así te di, el calor de mis adentros,
conociendo que ya no me pertenecía tu cuerpo,
tu arraigada ausencia ultimo presagio,
la caída dolería menos.
Se posaran las frías despedidas
en la playa de mi vida,
vaivén platónico, introspección desatada
resaca del imparable destino.
Contigo aprendí,
que hay cosas tan mías, que no son de nadie,
que hay miles de cosas que llegan muy tarde.
Contigo aprendí,
a sobrevivir empapada de versos.
Hoy,
soy legendaria del tiempo,
que no ha borrado tus caricias, tus besos ..
a domesticar la docilidad del amor
No quise ser solo parte de los recuerdos,
ni quiero vivir solo de sueños;
mi deseo eran las palabras tan libres como el viento,
todas las que acabaron reiterando cuanto te quiero.
No quise ser un punto en cada momento,
ni quiero vivir aparte de tus pensamientos;
mi anhelo era tenerte cada instante,
ser parte de tu cielo, de tu infierno.
No faltaron los sentimientos,
ofrecí amor, amor del bueno;
solo ocultabas en ti el dubitativo parafraseo,
de promesas sobradas colgadas del ropero.
Tu incesante desdén arropo mi gremio,
tu desahogo, yo desvelo
nos fue ganando el espacio, las horas, el destiempo
de las noches sin luceros.
Y aun así te di, el calor de mis adentros,
conociendo que ya no me pertenecía tu cuerpo,
tu arraigada ausencia ultimo presagio,
la caída dolería menos.
Se posaran las frías despedidas
en la playa de mi vida,
vaivén platónico, introspección desatada
resaca del imparable destino.
Contigo aprendí,
que hay cosas tan mías, que no son de nadie,
que hay miles de cosas que llegan muy tarde.
Contigo aprendí,
a sobrevivir empapada de versos.
Hoy,
soy legendaria del tiempo,
que no ha borrado tus caricias, tus besos ..