Fiecan
Poeta recién llegado
Contigo desperté.
Contigo desperté, abrazado esta mañana.
Un rayo de sol, nuestra alcoba iluminaba.
Casi sin aliento los dos, pero con ganas.
Que jamás amaneciese esa mañana.
En la estancia, se podía oler a lavanda.
Envueltos los dos, en el raso de las sabanas.
Dejamos que se fundieran nuestros cuerpos.
Encontrarnos así día a día, cada mañana.
Mis brazos se perdían en tú fina cintura.
Mis piernas, se entrelazaban con las tuyas.
Como bronce fundido, formando una escultura.
Que sin decir nada, pero sabían de que hablaban.
Hoy...aquí y solo estoy acurrucado.
El frió viento, me sorprende y desganado.
Esperando, tus promesas que no has cumplido.
Pero no olvidare, aquel día que desperté a tu lado.
Autor Fiecan
Contigo desperté, abrazado esta mañana.
Un rayo de sol, nuestra alcoba iluminaba.
Casi sin aliento los dos, pero con ganas.
Que jamás amaneciese esa mañana.
En la estancia, se podía oler a lavanda.
Envueltos los dos, en el raso de las sabanas.
Dejamos que se fundieran nuestros cuerpos.
Encontrarnos así día a día, cada mañana.
Mis brazos se perdían en tú fina cintura.
Mis piernas, se entrelazaban con las tuyas.
Como bronce fundido, formando una escultura.
Que sin decir nada, pero sabían de que hablaban.
Hoy...aquí y solo estoy acurrucado.
El frió viento, me sorprende y desganado.
Esperando, tus promesas que no has cumplido.
Pero no olvidare, aquel día que desperté a tu lado.
Autor Fiecan