Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Contigo,
la vida es un remolino de risas rotas y miradas cómplices,
como un mar que no conoce el silencio,
donde el tiempo no importa porque se desvanece entre tus manos.
Contigo,
los días se pintan con los colores de tus palabras,
y las noches,
ah, las noches,
son un refugio en la piel que se sabe segura en la tempestad.
Pero sin ti,
la vida es un eco vacío,
un rincón que no reconoce mi nombre,
un café frío olvidado en la mesa.
Sin ti,
cada paso retumba como si me faltara el suelo,
como si el mundo,
que ayer tenía sentido,
se hubiera vuelto un laberinto sin salidas.
Sin ti,
el silencio pesa como un lamento interminable,
y me pregunto,
¿en qué rincón del tiempo se esconderá tu sonrisa?
Porque la busco,
como un loco,
entre las sombras de los recuerdos que me quedan de ti.
Contigo,
era el viento acariciando la tarde,
sin ti,
soy una tormenta sin destino,
una pregunta sin respuesta.
Contigo,
el mundo era pequeño,
sin ti,
el universo me queda grande,
y no hay cielo que me alcance para entender
cómo seguir siendo
contigo o sin ti.
la vida es un remolino de risas rotas y miradas cómplices,
como un mar que no conoce el silencio,
donde el tiempo no importa porque se desvanece entre tus manos.
Contigo,
los días se pintan con los colores de tus palabras,
y las noches,
ah, las noches,
son un refugio en la piel que se sabe segura en la tempestad.
Pero sin ti,
la vida es un eco vacío,
un rincón que no reconoce mi nombre,
un café frío olvidado en la mesa.
Sin ti,
cada paso retumba como si me faltara el suelo,
como si el mundo,
que ayer tenía sentido,
se hubiera vuelto un laberinto sin salidas.
Sin ti,
el silencio pesa como un lamento interminable,
y me pregunto,
¿en qué rincón del tiempo se esconderá tu sonrisa?
Porque la busco,
como un loco,
entre las sombras de los recuerdos que me quedan de ti.
Contigo,
era el viento acariciando la tarde,
sin ti,
soy una tormenta sin destino,
una pregunta sin respuesta.
Contigo,
el mundo era pequeño,
sin ti,
el universo me queda grande,
y no hay cielo que me alcance para entender
cómo seguir siendo
contigo o sin ti.