Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡dulce Señor...!
¡cómo Te amo...!
cómo ansío
tu frío beso...
tu mirada fuerte
tu calor lejano...
cerca de mí -
¿pero dónde?
la lluvia de fuego
ardiente -
la noche
se disuelve
en la luz matutina...
y Tú
tan azul -
estás conmigo
mientras Te pienso...
mientras escribo
el beso
con mis labios
sobre tus pies
tan muerta
de amor...
¡tan tuya...!
qué bien me siento
cuando así Te adoro -
mi Hombre - ¡mi Rey...!
sagrado, divino -
mi única ley...
toda Te pertenezco...
mi sangre canta
tu querer...
mis ojos admiran
el paisaje taciturno -
y luna blanca
yace en el suelo
derramándose su brillo
por los senderos del marte...
tuyo es
todo mi anhelo...
toda la sed
infinita e insaciable
de sentir tu poder -
y rendirme a Ti
como si no existiera mañana...
[12/02/2015]