olivia rojo
Poeta recién llegado
La grandeza de este amor es que siempre vas conmigo
¡Por mas lejos que estemos, siento que estoy contigo!
No son solo los recuerdos, ¡es mucho más que eso!
En mí viven todo el tiempo tus caricias y tus besos...
Increíble cómo ahora más que nunca yo te siento
cuando roza por mi rostro un hálito de viento.
Se convierte en tus manos que seducen mis mejillas
con un toque tan perfecto que hasta produce cosquillas...
Cuando la brisa se altera y me arropa en un momento,
se convierte en todo tú, en un roce más violento.
Cierro los ojos y revivo el más íntimo recuerdo
que me altera los sentidos y me alborota el cuerpo.
Cuando el sol me abraza con fuerza, pero aun así con calma,
me entibia toda mi piel, y me calienta toda mi alma.
Porque el calor que me produce, me recuerda tu calor
y siento en mis labios tiernos el sabor de tu sudor.
Si es de noche la luna ilumina mis pensamientos,
y mi mente los combina con tus puros sentimientos.
Ese disco en el cielo me parece tu pupila,
que, como ángel de la guarda, me protege y me vigila.
Y yo misma con mis manos busco sentirte más cerca,
y las llevo al umbral de mi boca, como quien abre una puerta...
Buscando el sabor de tus dedos, se origina en mí un tormento,
Al imaginarme también tus labios, ... tus manos, .... tu aliento .
Aunque en la distancia serás quien siempre me acompaña
No hay comparación, no, con tenerte en mis entrañas .
Y aunque,... sí..., me consuela el recuerdo de lo vivido,
más me consuela saber que será un momento repetido.
¡Por mas lejos que estemos, siento que estoy contigo!
No son solo los recuerdos, ¡es mucho más que eso!
En mí viven todo el tiempo tus caricias y tus besos...
Increíble cómo ahora más que nunca yo te siento
cuando roza por mi rostro un hálito de viento.
Se convierte en tus manos que seducen mis mejillas
con un toque tan perfecto que hasta produce cosquillas...
Cuando la brisa se altera y me arropa en un momento,
se convierte en todo tú, en un roce más violento.
Cierro los ojos y revivo el más íntimo recuerdo
que me altera los sentidos y me alborota el cuerpo.
Cuando el sol me abraza con fuerza, pero aun así con calma,
me entibia toda mi piel, y me calienta toda mi alma.
Porque el calor que me produce, me recuerda tu calor
y siento en mis labios tiernos el sabor de tu sudor.
Si es de noche la luna ilumina mis pensamientos,
y mi mente los combina con tus puros sentimientos.
Ese disco en el cielo me parece tu pupila,
que, como ángel de la guarda, me protege y me vigila.
Y yo misma con mis manos busco sentirte más cerca,
y las llevo al umbral de mi boca, como quien abre una puerta...
Buscando el sabor de tus dedos, se origina en mí un tormento,
Al imaginarme también tus labios, ... tus manos, .... tu aliento .
Aunque en la distancia serás quien siempre me acompaña
No hay comparación, no, con tenerte en mis entrañas .
Y aunque,... sí..., me consuela el recuerdo de lo vivido,
más me consuela saber que será un momento repetido.