Son palabras de pensamientos, esas sutilidades para recoger la caricia rota y darse cuenta de lo que significa el silencio, la luz y tu alegría.
CONTORSIONES EN RESONANCIA
Palabras elaboradas en pensamientos cautivos,
fusión de flujos en las corrientes de mis cenizas,
mientras mi corazón escribe hebras de cuerdas
que besan la desnudez en las resonancias del alma.
Pluma de horizontes y filigranas nobles, humildes
escena de vidrieras mojadas por lluvias enigmáticas
que se diluyen en la luz de las líneas del rito sutil,
mientras el eco suena y bautiza un sonoro ahogo
para crear en mi pecho un cielo reventado, ansioso
de tus colores de fuego enrojecido y monzónico.
Es tu suicidio de perfumes sedados
que se contorsionan en la pálida sinfonía
de esa finitud regocijada por bálsamos
que fluyen por edenes de caricias rotas.
Viaje eterno, desgajación de tristes vértices,
una agonía de cuerdas lamidas por lámparas
y versos cúbicos que convergen entre labios
lánguidos y barnizados de baladas desmayadas.
Ahora que puedo me quiero refugiar,
abandonarme en baile de sensaciones.
El silencio, sólo el tuyo;
lo intuyo en la hoja de las sedas
y de los ecos que gritan en la cama
donde las noches perdían canales.
La luz, únicamente la tuya,
se refleja en el espejo de poros apagados
donde aún viven manchados tus labios
que todavía me adornan con ardor pagano.
La alegría, todavía suena,
entre las medias luces, copa de vino
de pasión entreabierta por la melodía
de una vida en el teatro de las hidras.
Hermoso soliloquio,
lagunas del séptimo acto.
Nosotros recitando
entre gotas de fantasía.
* * * * * * *
luzyabsenta
CONTORSIONES EN RESONANCIA
Palabras elaboradas en pensamientos cautivos,
fusión de flujos en las corrientes de mis cenizas,
mientras mi corazón escribe hebras de cuerdas
que besan la desnudez en las resonancias del alma.
Pluma de horizontes y filigranas nobles, humildes
escena de vidrieras mojadas por lluvias enigmáticas
que se diluyen en la luz de las líneas del rito sutil,
mientras el eco suena y bautiza un sonoro ahogo
para crear en mi pecho un cielo reventado, ansioso
de tus colores de fuego enrojecido y monzónico.
Es tu suicidio de perfumes sedados
que se contorsionan en la pálida sinfonía
de esa finitud regocijada por bálsamos
que fluyen por edenes de caricias rotas.
Viaje eterno, desgajación de tristes vértices,
una agonía de cuerdas lamidas por lámparas
y versos cúbicos que convergen entre labios
lánguidos y barnizados de baladas desmayadas.
Ahora que puedo me quiero refugiar,
abandonarme en baile de sensaciones.
El silencio, sólo el tuyo;
lo intuyo en la hoja de las sedas
y de los ecos que gritan en la cama
donde las noches perdían canales.
La luz, únicamente la tuya,
se refleja en el espejo de poros apagados
donde aún viven manchados tus labios
que todavía me adornan con ardor pagano.
La alegría, todavía suena,
entre las medias luces, copa de vino
de pasión entreabierta por la melodía
de una vida en el teatro de las hidras.
Hermoso soliloquio,
lagunas del séptimo acto.
Nosotros recitando
entre gotas de fantasía.
* * * * * * *
luzyabsenta
Última edición: