espíritu de May
Poeta recién llegado
Un día cualquiera comencé a prejuzgar como a mí me habían prejuzgado,
ya se sabe,
medir con la misma vara con la que me midieron a tí.
¿¿por qué no habría de hacerlo?.¿así se mueve el mundo?,
pues vayamos al ritmo que él nos marca,
me cansé de luchar con molinos de viento siendo el centro
de miradas juiciosas;
necesitaba un respiro a tanta lucha sin logros apreciables.
Y así,sin más,comencé a moverme a golpes de primera vista,
y así,sin más,mis valores estoicamente defendidos hasta entónces
empezaron a cambiar,
y por esta nueva lógica aplastante también cambió mi vida.
Un día cualqueira comencé a prejuzgar...
Y otro día,uno de tantos,
me miré con los ojos del alma y ví mi alma perdida,
volví a mirar y descubrí que allí no estaba yo.
ya se sabe,
medir con la misma vara con la que me midieron a tí.
¿¿por qué no habría de hacerlo?.¿así se mueve el mundo?,
pues vayamos al ritmo que él nos marca,
me cansé de luchar con molinos de viento siendo el centro
de miradas juiciosas;
necesitaba un respiro a tanta lucha sin logros apreciables.
Y así,sin más,comencé a moverme a golpes de primera vista,
y así,sin más,mis valores estoicamente defendidos hasta entónces
empezaron a cambiar,
y por esta nueva lógica aplastante también cambió mi vida.
Un día cualqueira comencé a prejuzgar...
Y otro día,uno de tantos,
me miré con los ojos del alma y ví mi alma perdida,
volví a mirar y descubrí que allí no estaba yo.