Rubén Barreiro
Poeta recién llegado
Tanta franca mentira, repleta de escasez,
tanto alarido descaradamente mudo.
Que me atrevo a decir que al agua provoca la sed,
o al vestir, incluso, un desnudo.
Tanta ansia de mañana, que será la de ayer
y el estar se volverá un estuvo,
cuando no haya más camino bajo los pies
del fatigado caminante que mucho anduvo.
Cuellos milenarios, cuellos casi sin nuez,
y manos de limonero que ya no suelta frutos.
Para levantarse se dice que es necesario caer,
Pues para aprender, necesario es desaprenderse de mucho.
tanto alarido descaradamente mudo.
Que me atrevo a decir que al agua provoca la sed,
o al vestir, incluso, un desnudo.
Tanta ansia de mañana, que será la de ayer
y el estar se volverá un estuvo,
cuando no haya más camino bajo los pies
del fatigado caminante que mucho anduvo.
Cuellos milenarios, cuellos casi sin nuez,
y manos de limonero que ya no suelta frutos.
Para levantarse se dice que es necesario caer,
Pues para aprender, necesario es desaprenderse de mucho.