César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Parece viernes. Pero es martes. Hay gente dicharachera y alegre en la calle. La fila de vehículos es enorme, se pierde de vista, pero nadie se queja; más bien emanan tranquilidad, distensión, de los rostros. Se celebra el final de la jornada laboral, la vuelta a la casa. La tarde es amarilla y tibia como una primavera.
En contraste, al otro lado del mundo, una quinceañera destripada yace agonizante entre polvo y metralla. Tiene frío de muerte en medio de la noche incendiada. Nadie la ve, cada quien tiene muertos qué llorar, heridos qué atender, desaparecidos qué encontrar.
Muertos qué llorar, heridos qué atender, desaparecidos qué encontrar.... El bombardeo comienza de nuevo.
Agosto y masacre en Palestina / 2014 / César Guevar.
En contraste, al otro lado del mundo, una quinceañera destripada yace agonizante entre polvo y metralla. Tiene frío de muerte en medio de la noche incendiada. Nadie la ve, cada quien tiene muertos qué llorar, heridos qué atender, desaparecidos qué encontrar.
Muertos qué llorar, heridos qué atender, desaparecidos qué encontrar.... El bombardeo comienza de nuevo.
Agosto y masacre en Palestina / 2014 / César Guevar.